El ministro de Comunicaciones, Oscar Aguad, acorraló ayer al jefe de Gabinete, al decir que le avisó del tema y que éste le dio “la venia para seguir adelante”.
Pacientes. El jefe del PRO en Diputados, Nicolás Massot, escuchó quejas opositoras junto al líder del interbloque Cambiemos, Mario Negri (UCR).
La sesión extraordinaria de ayer en Diputados se convirtió en una tribuna que utilizó la oposición durante horas para retumbar la polémica del aún no homologado concurso de acreedores del Correo Argentino, empresa de la familia Macri hasta su estatización, en 2003. Sin embargo, el oficialismo sorteó el embate hasta el martes próximo, cuando arribe al Parlamento el ministro de Comunicaciones, Oscar Aguad.
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Desde el trotskismo, la mendocina Soledad Sosa solicitó tratar un pedido de interpelación a Mauricio Macri; al jefe de Gabinete, Marcos Peña, y al propio Aguad, quien acorraló ayer al segundo y lo obligó a comer un desliz en la estrategia comunicacional sobre este tema.
Aguad señaló que le había avisado a Peña que "el tema estaba" en su "agenda", y destacó: "Al jefe de Gabinete se lo anuncié, pero no intervino. Le dije: 'Tengo esto y quiero cobrar' y él me dijo: 'Dale para adelante'. Me dio la venia para seguir para adelante".
Peña tuvo más tarde que explicar que Aguad (del radicalismo cordobés) le mencionó "al pasar que había que resolver este tema", y agregó: "Nunca entramos en detalle ni en discusión porque le dijimos que se haga lo que corresponde, lo que tenga que ver con la ley".
El jefe de Gabinete además dejó en claro que en lo actuado por el Gobierno "no hay nada que se haya apartado ni un milímetro de la ley, de la ética, de la transparencia y la institucionalidad", ya que "no es un negocio para la familia Macri".
Después de la truncada votación impulsada por el trotskismo, el recinto de Diputados fue sede de un tsunami de cuestiones de privilegio de legisladores, muchas de las cuales fueron mal pedidas por desconocimiento.
Quien armó una revolución y generó tensión hasta que arribó al Congreso fue Elisa Carrió, líder de la Coalición Cívica y aliada fundacional de Cambiemos. El partido preparó un comunicado en el que destacó que "sus equipos técnicos están analizando el acuerdo realizado por el Correo con el Poder Ejecutivo Nacional, en el marco de las causas derivadas de las mal llamadas estatizaciones impulsadas por los gobiernos K".
"Donde había empresas vaciadas, en quiebra o en concurso salvadas por el kirchnerismo bajo el título de nacionalismo y en nombre de la Patria se llevaron adelante procesos que denominaron estatizaciones y que nosotros llamamos patrimonialismo corrupto, como fue planteado por Elisa Carrió en los casos de Arsat, Enarsa, AySA e YPF", señaló la CC.
Según el partido, "cuando se terminen de analizar todas las causas, se pedirá una reunión con el Procurador del Tesoro de la Nación en donde se tramitan todos los procesos de estatización, siendo el más encandaloso el de YPF; se hará un dictamen completo que incluirá el Grupo de Franco Macri".
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