8 de agosto 2014 - 00:00

Corte: pagar, pero sin sacrificar

Ricardo Lorenzetti se pronunció ayer sobre el litigio con los holdouts por la deuda impaga. Consideró que "la deuda debe ser pagada, pero no a costa del sacrificio del pueblo".

En declaraciones radiales expresó que "la Corte ha dado una opinión sobre la deuda externa que es muy diferente de la que dio el juez Griesa, y esto está publicado, es una causa, Galli, y lo que nosotros decimos allí es que la deuda debe ser pagada, pero no a costa del sacrificio del pueblo".

En esa ocasión, en 2005, el tribunal avaló la pesificación y la estrategia del Gobierno al declarar el default y luego proponer un arreglo a los acreedores a través del canje de bonos. Rechazó de esa manera un amparo promovido por Hugo Galli y Silvia Attardi, tenedores de títulos de deuda expresados originariamente en dólares, quienes exigieron primero el cobro de los títulos en las condiciones en que habían sido emitidos y posteriormente manifestaron su rechazo a la oferta de canje efectuada por el Estado nacional.

El justice no mencionó el fallo que el máximo tribunal emitió este mismo año, por el cual se le negó a Claeren Corporation cobrar 7 millones de dólares a partir de una sentencia del juez Thomas Griesa.

Esa resolución llevó cuatro votos (en ese entonces sobre siete) y motivó algunos ruidos internos porque establecía que no se podían acatar sentencias extranjeras que fueran desfavorables para las leyes que preservan el orden público del derecho argentino.

El inconveniente sería que el orden público no cuenta con una ley que lo regule y marque sus alcances.

En cambio, el fallo Galli de 2005 contó con las firmas de todos los ministros, incluidos los salientes Augusto Belluscio y Antonio Boggiano.

Si bien en la Corte existen objeciones a la decisión del juez Griesa de impedir que el país pague a bonistas, allí la resolución de la Corte Suprema de Washington resulta ineludible y debe ser acatada.

En el cuarto piso de la calle Talcahuano hay quienes todavía ayer se preguntaban por qué el país no sancionó una ley de quiebras tal como recomendó la Justicia de Nueva York a partir de la experiencia de la ciudad de Detroit cuando le tocó atravesar un proceso de cesación de pagos.

También se ha repasado allí la experiencia de la provincia de Mendoza, que litigó contra los buitres en Estados Unidos y logró sentencias favorables en los tribunales de ese país.

La Cámara neoyorquina falló a favor de la provincia de cuyana en 2006 cuando rechazó una apelación presentada por un grupo de acreedores poseedores de bonos Aconcagua y puso fin a los procesos en el exterior por este tema.

La demanda había sido presentada en septiembre de 2004 por el fondo "buitre" Greylock Capital. Una historia que Julio Cobos conoce bien de cerca y cuyo proceder el gobernador le había recomendado al entonces ministro de Economía, Roberto Lavagna.

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