Los doce ministros del "gabinete político" fueron convocados al Palacio del Planalto para elaborar una estrategia ante el agravamiento de la crisis disparada por el poderoso Eduardo Cunha el viernes, cuando comunicó que deja de pertenecer a la coalición oficialista.
El Poder Ejecutivo "va a trabajar para tener una relación armónica con el Congreso", declaró el ministro Eliseu Padilha, del Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), tras participar en la reunión con Rousseff.
El Partido de los Trabajadores de Dilma y el PMDB, del vicepresidente Michel Temer y el ministro Padilha, son las principales agrupaciones de la alianza gobernante. El pacto PT-PMDB es una sociedad política surgida en 2007, al inicio del segundo mandato del entonces presidente Luiz Inácio Lula da Silva, mentor de Rousseff.
Cunha, titular de Diputados y también del PMDB, rompió con el Planalto el viernes último después de que un empresario lo acusó de haber cobrado un soborno de 5 millones de dólares por facilitar contratos con Petrobras. Cunha responsabilizó al Gobierno de ser cómplice del Ministerio Público para envolverlo en el escándalo.
Según el diario O Estado de San Pablo, luego de la vinculación de Cunha con el caso Petrobras, conocido como "Petrolão", se abrió una línea de investigación sobre el supuesto depósito de dinero en bancos del exterior. El sitio de noticias UOL, del grupo Folha de San Pablo, agregó ayer que las remesas de dinero mal habido que salpican a Cunha sumarían 14 millones de dólares.
Miembros del equipo de Rousseff temen que Cunha, ahora en "pie de guerra" contra el Gobierno, promueva iniciativas legislativas que puedan debilitar más a una gestión que cuenta con una popularidad del 9% y un rechazo del 68%.
Brasil enfrenta una "crisis institucional gravísima", dijeron colaboradores de la mandataria, a condición de anonimato, a ese periódico paulista.
Luego de romper con Dilma, Cunha ordenó la creación de comisiones investigadoras inconvenientes para el Gobierno y pidió analizar el pedido de juicio político presentado por el diputado, y militar retirado, Jair Bolsonaro.
"Hay que evitar un incendio", dijo ayer ante la espiral política en curso el ministro Marco Aurélio Mello, del Supremo Tribunal Federal.
| Agencia ANSA |


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