En el mercado se los conoce como «préstamos de escribanías», pero se trata de una denominación errónea. Sucede que siempre interviene un escribano ya que el crédito que se otorga entre partes tiene invariablemente la garantía del inmueble, por lo cual es imprescindible la intervención del profesional. Además, los escribanos pueden, aunque no necesariamente, actuar como nexo entre el que necesita financiamiento y quien debe prestar.
Para Armando Pepe, «hay cada vez más operaciones de compra de inmuebles que vienen acompañadas por una hipoteca entre privados, es decir que alguien le prestó la plata a otro para comprar. Sin embargo -aclara- son más los que están dispuestos a prestar que los que finalmente terminan tomando estos fondos».
Detalles
Las condiciones de este financiamiento tienen características distintas en relación con lo que sucedía hace diez años. Estos son algunos rasgos principales:
¿Por qué reaparecen las hipotecas privadas? No existe, por supuesto, un solo motivo, sino múltiples factores. El primero de ellos es que se trata de un instrumento que quedó a salvo de la pesificación de los préstamos otorgados en la convertibilidad. La Corte Suprema dictó un fallo del «esfuerzo compartido», que permitió a los que financiaron recuperar la mayor parte del monto prestado originalmente en dólares.
Pero además de las cuestiones legales, hay otros factores de mercado que empujan. Uno de ellos es el bajo rendimiento de otras opciones para invertir en dólares, lo cual vuelve más atractiva la posibilidad de colocar el dinero a tomadores privados a una tasa elevada y, además, con garantía hipotecaria.
Por otra parte, las ofertas de créditos hipotecarios en el mercado es extremadamente limitada. Hoy, sólo algunos bancos públicos (como el Ciudad o el Nación) tienen una presencia más fuerte en el mercado. Los privados, en cambio, apuestan a otro tipo de líneas vinculadas al consumo y más recientemente a las pymes (por ejemplo, a través de descuento de cheques). Por lo tanto, las hipotecas privadas permiten cubrir un vacío que se produce en el mercado.
La estabilidad en la cotización del dólar es un factor determinante para muchos tomadores. Con la perspectiva de que la cotización siga en estos niveles o que suba muy suavemente, resulta mejor «negocio» tomar dinero al 12% en dólares que sacar una línea en pesos a tasa variable que ya arranca en un nivel más alto.


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