Dos rubros preponderantes de la economía tuvieron comportamientos disímiles durante mayo. Según informó el INDEC, la industria volvió a crecer en términos interanuales, mientras que por el contrario la construcción hilvanó su segundo mes de contracción consecutivo. Hacia el futuro, distintas proyecciones de consultoras privadas y sectoriales dan cuenta de señales de debilitamiento en el andar de estas dos ramas de la actividad, sobre todo debido al impacto “de segunda ronda” de la sequía.
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Creció la industria y cayó la construcción (advierten señales de debilitamiento a futuro)
La producción fabril acumuló un alza de 2,2% en los primeros cinco meses del año, mientras que la actividad constructiva se contrajo por segundo mes consecutivo. Prevén impacto de “segunda ronda” de la sequía.

De acuerdo a los datos difundidos por el organismo, el Índice de Producción industrial manufacturero (IPI manufacturero) registró una suba del 1,1% en mayo frente al mismo mes del 2022: acumuló así mejoras por tercer mes consecutivo en la comparación interanual.
En el acumulado anual, en tanto, se evidenció un incremento de 2,2% frente al mismo periodo del año pasado. En la comparación frente a abril, por el contrario, mostró una variación negativa de 1,5% en la serie desestacionalizada.
Diez de las dieciséis divisiones de la industria manufacturera presentaron subas interanuales. En orden a su incidencia en el nivel general, se registraron subas en “Industrias metálicas básicas”, 9,2%; “Muebles y colchones, y otras industrias manufactureras”, 10,7%; “Sustancias y productos químicos”, 2,1%; “Prendas de vestir, cuero y calzado”, 5,9%; “Vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes”, 5,0%, entre otros.
Por su parte, el Indicador Sintético de la actividad de la construcción (ISAC) se contrajo en mayo por segundo mes consecutivo en la variación interanual, al caer 2,9% frente al mismo mes del 2022. Así, el acumulado de los primeros cinco meses presenta una baja de 1,9% frente al mismo periodo del año pasado. En el índice desestacionalizado, en tanto, registró una baja de 2,2%.
Proyecciones
De cara a lo que pueda ocurrir a futuro, algunas proyecciones privadas no son optimistas. Es que, tal como analizó Ecolatina, la Industria y la Construcción “posiblemente se vean mayormente debilitados a partir de mayo”. “En este sentido, los efectos ‘de segunda ronda’ de la sequía seguirán incidiendo con mayor fuerza sobre algunas ramas industriales (como alimentos y bebidas o maquinaria agrícola)”, destacaron desde la consultora, y señalaron que en cuanto a la construcción “en un contexto de perspectivas acotadas para la obra pública en el marco de un ajuste real del gasto, una economía con fuerte incertidumbre producto de la sequía y el año electoral (efecto wait & see) y una caída en la importación de maquinaria producto de las restricciones, harán que la inversión productiva mantenga un desempeño negativo en lo que queda del año”.
En ese sentido, desde la consultora LCG plantearon el escenario para la industria a futuro: “Esperamos que se mantengan y/o profundicen las restricciones a las importaciones de insumos para poder retener las reservas. Esto afectará la operatividad de la industria, por lo que proyectamos una caída en torno al 3,5% promedio anual respecto al año 2022”.
Al respecto, desde FIEL señalaron que “la rama automotriz continúa siendo la más dinámica y la que mayor aporte al crecimiento de la industria realiza”. “La crítica situación de reservas impulsa a una profundización de las limitaciones al acceso a las divisas para el pago de insumos importados a la actividad industrial que mayor avance muestra. Transitoriamente, el ritmo de caída que muestra el promedio de la industria es bajo, tal como ocurrió en las recesiones más prolongadas del pasado”, resaltaron.
En tanto, al analizar cómo puede evolucionar el sector de la construcción, desde LCG señalaron: “Caracterizado por la alta informalidad, en conjunto con una correlación significativa con la brecha cambiaria que abarata costos, esperamos que la construcción pueda amortiguar los efectos recesivos que a lo largo de 2023 sufrirá el resto de los sectores. Proyectamos una caída promedio del 1% para este año (consistente con un promedio mensual de -0,3%), aunque con una variación anual positiva medida punta a punta”.
Por su parte, el Índice Construya, que mide la evolución de los volúmenes vendidos al sector privado de productos para la construcción, registró una caída interanual de 7,5%. En la variación desestacionalizada presentó un alza cercana al 1%. Así, el acumulado en el primer semestre se ubicó 8,2% por debajo del mismo periodo del año anterior.

