28 de octubre 2010 - 00:00

Crisis conyugal resuelta con irónica racionalidad sueca

«Secretos de matrimonio» cuenta el dilema de dos matrimonios amigos donde no todos están enamorados de la persona indicada, con humor propio de comedia sueca, pero de modo instructivo.
«Secretos de matrimonio» cuenta el dilema de dos matrimonios amigos donde no todos están enamorados de la persona indicada, con humor propio de comedia sueca, pero de modo instructivo.
«Secretos de matrimonio» (Det enda rationella, Suecia, 2009, habl. en sueco). Dir,; J. Bergmark. Guión: J. Jonsson. Int.: R. Lassgard, P. August, S. Ekblad. C. Ljungmark, M. Roosman. 

Ya no son exactamente jóvenes, pero son exitosos dentro de lo que cabe, y se nota que de jóvenes fueron bastante lindos. El problema es que dos de ellos todavía quieren hacerse los lindos, y arriesgan la estabilidad general. La historia es ésta: en un agradable pueblo nórdico, con río y arboledas, todo limpito, reluciente, desde las casas y la iglesia hasta el supermercado, la fábrica, la cocina, y el galpón donde nuestros personajes hacen carreras de karting (en autitos relucientes) después del trabajo, hay dos matrimonios amigos. Uno, ejemplar, tanto que se ocupa de las charlas parroquiales sobre el amor en el matrimonio. Y otro, con alguna fallita, ya que el marido viene recuperándose de algún problema. Ahora van a festejarle el cumpleaños. Ahora su esposa va a enamorarse del marido ejemplar, y éste de ella.

Para ellos, no es una atracción pasajera, es amor. Entonces deciden sincerarse con sus respectivos cónyuges, que para colmo los quieren con evidente dedicación. Y acá empieza a tallar la naturaleza sueca. Los dos matrimonios amigos se reúnen a charlar del problema. Todavía más sueco: el hombre supuestamente más lúcido y conductor tiene la peregrina idea de sugerir la convivencia de los cuatro bajo un mismo techo. ¿Por qué no? Si lo prohibido alienta la pasión, lo permitido ha de apagarla, y dentro de un breve tiempo todo será de nuevo como antes. ¿Pero mientras tanto? ¿Con las dos mujeres celándose en la misma casa? ¿Con el cornudo dando lástima mientras el otro le dice que no se sienta tan aislado? A fin de cuentas, son amigos.

Esta es la generación post «Bob & Carol & Ted & Alice», y resulta interesante ver cómo se plantean las cosas 40 años más tarde. Ya el título original del film suena medio irónico: «La solución racional». Y lo que sucede también suena medio irónico. Si la comedia no causa más risa es porque se trata de una comedia sueca y ya se sabe cómo son de expresivos los suecos. Pero que son racionales, o intentan serlo, y que todo esto puede ser instructivo para más de uno/a en cualquier lugar del mundo, no cabe duda. Además son buenos artistas. Y Pernilla August, aquella de «Con las mejores intenciones», todavía justifica que alguien caiga en la tentación. Director, Jorgen Bergmark, con larga trayectoria en la TV escandinava, igual que Jens Jonsson, el guionista.

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