De acuerdo con la web Dolar Today -fuertemente criticada por el Gobierno y que ha sido bloqueada por autoridades para impedir que sea vista desde direcciones IP venezolanas- la divisa estadounidense alcanzó los 616,46 bolívares, mientras que el tipo de cambio oficial para importar la mayoría de los alimentos y medicamentos es de 6,30 bolívares.
En la página de internet, la mayor referencia para el mercado negro venezolano de divisas -también llamado "paralelo"- basa su tasa en operaciones que se realizan en la ciudad colombiana de Cúcuta, en la frontera con Venezuela.
En menos de dos meses el precio de la moneda estadounidense subió el 104% frente al bolívar en el mercado negro, ya que el pasado 13 de mayo el dólar había cruzado la barrera de los 300 bolívares. En julio de 2014 el precio del dólar paralelo era de 79 bolívares, lo que implica un alza hasta la fecha del 680%.
El Gobierno lanzó el pasado 19 de febrero un nuevo esquema cambiario denominado Sistema Marginal de Divisas (Simadi), que "derrotaría" al mercado negro y que permite por primera vez en 12 años conseguir dólares de manera libre, aunque en cantidades limitadas y tras un proceso burocrático. El Simadi, que arrancó con una cotización de 172 bolívares por dólar, cerró a 199,81 bolívares, según el Banco Central.
Venezuela, altamente dependiente de las importaciones, sufre una sequía de divisas desde finales de 2012, agravada por la caída de los precios de petróleo de donde proviene el 96% de ingresos del país. Esta situación redujo al menos un tercio la cantidad de dólares disponibles este año para importar materias primas y productos esenciales como alimentos, medicamentoss o bienes de cuidado personal.
En ese marco, los banqueros del país les pidieron a las autoridades monetarias quintuplicar el valor del billete de mayor denominación. Las entidades financieras argumentan que deben pagar cada vez más camiones blindados para transportar el dinero desde la imprenta a los cajeros automáticos, donde se agotan velozmente.
El Banco Central se ha mostrado reacio a lanzar billetes de 500 bolívares y, en cambio, resolvió aumentar un 89% su circulación en un año. Pero el problema sigue ahí: el billete de 100 no alanza para una docena de huevos ni una barra de chocolate.
Venezuela estaría sufriendo la aceleración de precios más alta desde que su Banco Central empezó a monitorizar el indicador en 1951, con una inflación cercana al 108% interanual a mayo, según el cálculo promedio de nueve firmas privadas. Y el pronóstico tampoco es alentador: las firmas ven una inflación de entre 150 y 200 % para fines de 2015.
Según los analistas, la emisión de dinero y la escasez crónica de bienes prioritarios están impulsando la inflación.
La pérdida acelerada del poder de compra también está comprometiendo los avances en reducción de la pobreza logrados durante los 14 años del fallecido líder Hugo Chávez.
Tras su muerte en 2013, la pobreza anotó su primer aumento en más de una década, según el último reporte del Gobierno. Y aunque nadie vaticina un estallido social, muchos encuestadores creen que el oficialismo podría ser castigado en las elecciones parlamentarias de diciembre, donde la oposición, por primera vez, parte como favorita frente al chavismo.
| Agencias AFP y Reuters |

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