1 de marzo 2010 - 01:03

Cristina abre discusión por ley para salvar el DNU

• Será la última chance del Gobierno para evitar que Diputados y el Senado le deroguen el Fondo del Bicentenario

Cristina de Kirchner
Cristina de Kirchner
Cristina de Kirchner llegará hoy a las 11 al Congreso para inaugurar el período de sesiones ordinarias. No será un discurso más. Propondrá, al filo de una votación donde el Senado y Diputados le derogarán el DNU que creó el Fondo del Bicentenario, que se abra la discusión de una ley para usar las reservas en el pago de deuda y bajar así la presión de vencimientos sobre el país.

No es la primera vez que Cristina de Kirchner utiliza el mensaje ante la asamblea para calmar las aguas. Esta vez no tiene demasiado lugar para otra cosa. Si el Gobierno sigue metiendo presión a la discusión sobre el DNU del Bicentenario, puede complicar inclusive a los propios bloques kirchneristas que ya muestran grietas.

Y mientras no acepte discutir el uso de las reservas mediante una ley, la Casa Rosada seguirá abriendo frente de lucha. El peronismo disidente ya tiene dos intentos en marcha por alumbrar una ley: uno con Graciela Camaño a la cabeza en Diputados y otro del pampeano Carlos Verna en el Senado. Ambos apoyan el uso de reservas, pero mediante un control estricto del Congreso.

No es una victoria para un Gobierno que se niega a aceptar que esa idea a través de un decreto ya no tiene salidas viables. Bloqueado en la Justicia y con mayoría opositora en ambas cámaras (en esto poco importa que Carlos Menem vuelva o no a Buenos Aires para votar), sólo una ley (como la que le ofreció al kirchnerismo el radical Gerardo Morales en enero) podría abrir una negociación salvadora.

Pero sólo quedan 48 ho-

ras antes que la oposición

en Diputados y el Senado vaya al intento final por derogar el DNU.

Antes de su mensaje, Cristina de Kirchner deberá pasar por todos los ritos que suponen la apertura de sesiones ordinarias. Uno de ellos la obligará, como el año pasado, a cruzarse con Julio Cobos. El 1 de marzo de 2009, el tumulto que se arma en la recepción de la Presidente en el Salón Azul la ayudó a esquivarle la mirada a Cobos, que estaba primero en la fila del grupo que le dio la bienvenida. Esta vez el sofocón podría ser peor.

Su discurso comenzará a las 11 en el recinto de Diputados. Antes, a las 10.15, llegarán los legisladores, el cuerpo diplomático, ministro, jefes militares y la Iglesia.

A las 10.30 Cobos abrirá la sesión y se desginarán las comisiones de diputados y senadores que la recibirán a las 10.45.

Tras el paso por la explanada y el besamanos con los legisladores, Cristina de Kirchner deberá tomar su primera decisión del día. Si respeta el reglamento, ingresará al Salón Eva Perón donde la esperan Cobos, Eduardo Fellner y José Pampuro para firmar el libro de honor. Imposible evitarle allí el saludo al vicepresidente.

De lo contrario puede pasar esa escala e ingresar directamente al recinto para iniciar el discurso.

Anoche, Ceremonial de Presidencia no había anticipado el discurso presidencial. A pesar de eso, la imprenta del Congreso estaba de guardia. Es una espera inútil ya que, como en años anteriores, Cristina de Kirchner no adelanta su mensaje que, además, pronuncia de memoria sin leer un boceto previamente escrito sino sólo una guía de ayuda.

De ahí que el mensaje será sorpresa, aunque se sabe que el conflicto por el decreto del bicentenario será central en medio de la tensión que el propio Gobierno alimentó con la oposición en los últimos días. Buena parte de los senadores y diputados presentes pasaron el verano insultándose con el Gobierno a través de los medios.

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