8 de diciembre 2014 - 00:18

Cristina, episodio conurbano con desfile de celebrities K

• ÚLTIMO SHOW EN GBA, CONCURRENCIA DE CANDIDATOS QUE ALIMENTA TEOREMA DE LA "GRAN ELECTORA"

 Tras dos meses sin pisar ese territorio, Cristina de Kirchner regresará al conurbano en su último show del año y el dispositivo K hará un despliegue de personajes para mostrarse junto a la Presidente, antes de la juntada grande en Plaza de Mayo el próximo sábado.

Luego de un desembarco en Ezeiza a principios de octubre pasado, Cristina de Kirchner no volvió al conurbano. Lo hará mañana, en Morón, con la inauguración de obras en el hospital municipal de ese distrito -proyecto que alguna vez firmaron Néstor Kirchner y el entonces intendente Martín Sabbatella- y luego el polideportivo Gorki Grana, que servirá para el acto clásico donde se espera a una ristra de celebrities electorales K.

Además de Sabbatella, cacique local ahora con cargo en la AFSCA, y Lucas Ghi, su heredero en el municipio, estarán Daniel Scioli, en su doble rol de gobernador-candidato, el ministro del Interior Florencio Randazzo, el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, y, entre otros, el presidente del PJ bonaerense y cacique matancero Fernando Espinoza. Por ser el acto despedida del GBA, este año también se espera a un malón de intendentes y dirigentes de todo origen y pelaje.

Hay, en la superficie, un elemento que explica esa pulsión fotográfica de los satélites del planeta K y tiene que ver con el teorema, en estos tiempos aceptado por todos los protagonistas, que otorga a Cristina de Kirchner dos facultades: la de tener el dedo mágico para decidir quién es y quién deja de ser candidato en 2015 y, además, tiene capacidad para incidir en el resultado electoral de la elección que viene.

Esa condición de "gran electora", según la figura casi nobiliaria, muy propia del peronismo, se traduce en la centralidad que la Presidente logra en estos días. La hiperkirchnerización de Scioli empezó hace meses y se terminó de cristalizar en este tiempo en que otros candidatos reencontraron la figura de la Presidente como imán electoral: Randazzo y Julián Domínguez la incluyen en sus gigantografías de campaña, al igual que Juan Patricio Mussi, intendente de Berazategui y candidato a gobernador bonaerense que incluyó a la Presidente en parte de su cartelería campañista.

El acto de Cristina de Kirchner mostrará, además, a buena parte de la tropa K unida luego de unas semanas en que recrudecieron los cruces y asomaron tensiones públicas propias de un clima de campaña. Son devaneos típicos pero que ahora adquieren otra relevancia, como la posta de Randazzo y Domínguez juntos, históricos duelistas en el PJ del interior bonaerense que no dan paso sin mirar lo que hace el otro y que la semana pasada posaron juntos y amables en La Matanza, invitados por Espinoza, que unos días antes había sido castigado con el látigo de cinco puntas del kirchnerismo y tuvo a Randazzo, justamente, como uno de los verdugos.

Los tres coincidirán, además, con Scioli, y éste compartirá escenario con Sabbatella, quizás el dirigente K que más veces y durante más tiempo fue crítico explícito del gobernador, al punto que lo enfrentó en la carrera por la gobernación aunque casi siempre -no ocurrió en 2009, cuando combatió a Kirchner- dentro del dispositivo K. Sabbatella, cuyo partido es Nuevo Encuentro, que preside el diputado Adrián Grana, fue uno de los que agitó desde Unidos y Organizados la variable de "todo el poder electoral" a Cristina de Kirchner para que, como gran electora, defina la táctica y los candidatos con los que el kirchnerismo enfrentará la elección de 2015 que marcará el fin de su mandato.

El acto de Morón es además el retorno de la Presidente al conurbano oeste, que forma parte de la Primera Sección electoral, el territorio que votó masivamente a Sergio Massa en 2013 contra las boletas patrocinadas por Cristina de Kirchner, que bendijo como candidato a Martín Insaurralde, el lomense que ahora está en etapa de transición política.

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