10 de abril 2015 - 00:00

Cristina reveló la intimidad de cirugía

Julián Domínguez, Cristian Fuster y la senadora chaqueña María Inés Pilatti Vergara, organizadora de la entrega de un premio al cirujano encargado de operar el hematoma subdural.
Julián Domínguez, Cristian Fuster y la senadora chaqueña María Inés Pilatti Vergara, organizadora de la entrega de un premio al cirujano encargado de operar el hematoma subdural.
 "Quiero decirte algo, Cristian, así como hoy acá te están dando un premio, hay algunos que, después de haberme salvado, no te darían un premio". La frase siguió el tono intimista y de confesión que Cristina de Kirchner le impuso a su participación ayer en la entrega del premio Senador Domingo Faustino Sarmiento al neurocirujano Cristian Fuster, que en octubre de 2013 la operó de un hematoma subdural.

El homenaje al médico de 40 años (la corta edad fue una constante en los halagos de la Presidente ayer hacia el cirujano) en realidad fue organizado por la senadora chaqueña María Inés Pilatti Vergara, comprovinciana de Fuster. "Cuando decidí operarme, muchos especialistas dudaron porque me operaba un médico joven y yo dije 'mejor, porque si es joven tiene buen pulso'", bromeó Cristina de Kirchner. El relato fue una descripción de algunas de las alternativas que no se conocieron sobre lo que sucedió detrás de la detección del hematoma, la noche que la Presidente visitó la Fundación Favaloro para un chequeo cardiológico y que, por quejarse de una persistente migraña, terminó con una resonancia magnética de cerebro y, 48 horas después, la intervención. No hubo definiciones políticas en el discurso.

Tras una intervención de la senadora que organizó la entrega del premio Sarmiento al médico presidencial, Cristina tomó el control del acto. Rodeada por Julián Domínguez y Amado Boudou empezó a contar: "Este hombre que nadie conocía, salvo el mundo científico, fue el que operó mi cabeza y hoy estoy acá para agradecerle".

Fuster
le contestó: "Gracias, señora presidenta, alguna vez me dio su confianza como profesional. Es un honor que usted me esté acompañando en este momento".

"Ha demostrado finalmente que la Presidenta, contra lo que algunos decían, tiene neuronas"
, siguió Cristina de Kirchner.

Sobre el momento en que se descubrió el hematoma, ella misma relató: "Al ver el monitor (del resonador magnético), vi que en el hemisferio derecho había una pelota negra, horrible. Era el hematoma. Se imaginan el impacto personal".

Fue entonces cuando Fuster recomendó operar inmediatamente: "Yo, la verdad, que sentí una profunda desconfianza. ¿Qué le pasa a éste? ¿No me querrá hacer algo? Y uno que tiene algunos adversarios por ahí, se pregunta... Ahora todos nos reímos, pero en ese momento no nos reíamos ninguno y menos yo", dijo Cristina de Kirchner. "Cristian, que en mi postoperatorio iba a verme todos los días, ha hecho operaciones a cabeza abierta. A mí me dejó maravillada".