26 de febrero 2010 - 00:00

Críticas a Obama en la previa con Hillary

Cristina de Kirchner recalentó el clima previo a la reunión del lunes con Hillary Clinton en Montevideo autorizando la emisión por la cadena CNN de declaraciones críticas hacia Barack Obama hechas antes de que cerrase el acuerdo para esa reunión con la secretaria de Estado. En esas declaraciones al programa «Aristegui», la Presidente reiteró reproches a Obama, de quien dijo que «no cumplió con las expectativas de la región. Esperaba un realismo en serio, con atención en las necesidades reales de América Latina. Una realpolitik», explicó.

En esos dichos recogidos el martes por la periodista Carmen Aristegui, la Presidente agregó: «Cuando Obama dio su discurso, yo estaba en La Habana y lo escuché todo; sentí que se podía iniciar una nueva etapa en todo el mundo. Hubo descomunales esperanzas en los norteamericanos, y en América Latina pensábamos que luego de décadas de una injerencia en la región muy fuerte y muy trágica como en Chile con Salvador Allende, se había generado una expectativa y una esperanza muy grande», recordó.

La Presidente resaltó que «hay una sensación de oportunidades perdidas» y aunque aclaró que «nadie esperaba un príncipe en un corcel blanco, sí esperábamos un realismo. Fijate la contradicción que puede generar la realpolitik con un realismo en serio que conocía lo que pasaba en América Latina y las necesidades que tiene de una política diferente hacia la región», señaló.

Cristina de Kirchner insistió en argumentos ya conocidos sobre la actitud de la administración Obama hacia el golpe de Estado en Honduras, en el que, según consideró, Estados Unidos debería haber adoptado una posición «más firme», y no reconocer al Gobierno de Porfirio Lobo surgido de las urnas, pero tras el derrocamiento de Manuel Zelaya. «Lo que pasó en Honduras fue un golpe muy fuerte a esas expectativas. Tuve oportunidad de hablar con Obama en las Naciones Unidas; él me preguntó si algún presidente de América Latina tenía sospechas de que él pudiera haber tenido algo que ver con eso y yo le dije que no», recordó.

Pero consideró que «hubo otros factores, tal vez de la administración anterior, como intereses económicos» y subrayó: «Fue un golpe duro para la región y para las expectativas que teníamos en el presidente Obama». No obstante, la Presidente dijo que no pierde la esperanza de que esto cambie porque espera «que pueda verse el error de no haber tenido una postura más firme, porque eso hubiera podido lograr resultados diferentes».

En ese sentido, destacó que la Argentina «apuesta a la integración, de todas formas, desde la UNASUR hasta esta cumbre de la unidad con América Latina y los países del Caribe» en la que surgió un foro sin Estados Unidos ni Canadá.

«Creemos en todo ejercicio que tienda a la creación de fondos propios donde tenemos problemas, historias e identidades comunes. Siempre está la tensión de lo que recién empieza, pero no me parece que sea alternativo a la OEA, es algo diferente, un lugar donde nos reconocemos y nos juntamos de otra manera», indicó. Por último, la Presidente admitió que «en términos individuales», la Argentina «tiene la idea de no reconocer» el Gobierno de Lobo, aunque acatará la decisión que disponga la UNASUR.

Fantasmas

La Presidente también cuestionó al primer ministro británico, Gordon Brown, por avivar los fantasmas bélicos en torno al conflicto por la exploración petrolera en las islas Malvinas y remarcó que la Argentina «no está en Afganistán o Irak» como el Reino Unido.

«Cuando la Argentina adoptó la resolución de pedir autorización a todos los buques que naveguen por nuestras aguas, Gordon Brown dijo: Vamos a defendernos de algún intento bélico. ¿Intento bélico en la Argentina? Nosotros no estamos en Irak ni Afganistán», aseguró la Presidente.

Gran Bretaña es el principal aliado de Estados Unidos en las misiones en ambos países y el segundo con más soldados desplegados en Oriente Medio.

Durante la entrevista agregó que «no hay razones históricas, ni geográficas, ni jurídicas que puedan sostener mínima y racionalmente la posición de Gran Bretaña, que se niega a cumplir las resoluciones de la ONU». La Presidente destacó también que la Argentina «de todos los países de América Latina debe ser el que menos gastó en armamento». «Tenemos una vocación antibelicista y nos negamos a ir a Afganistán, a Irak y nos negaremos a ir a todo lugar que constituya una invasión», aseguró. Cristina de Kirchner calificó de «cínica» la actitud británica de «basarse en un acto de la dictadura más cruel que recuerda el país en la que miles de argentinos estaban detenidos o desaparecidos y que los Gobiernos centrales reconocían como Gobiernos que habían sido violatorios de los DD.HH.».

«Pretender valerse de eso para decir esto me parece cuanto menos algo cínico», explicó respecto de la lucha por la soberanía del archipiélago. Agregó que «no hay razones históricas, ni geográficas, ni jurídicas que puedan sostener mínima y racionalmente la posición de Gran Bretaña, que se niega a cumplir las resoluciones de la ONU». Acusó además al Gobierno británico de cometer «un robo de recursos naturales no renovables» con la posible explotación de hidrocarburos en aguas de las islas. «Ya no es un tema de la soberanía, sino que esto es un robo de recursos naturales no renovables y la violación de más de diez resoluciones de Naciones Unidas donde se ordena a ambos países a discutir la soberanía», explicó.

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