25 de noviembre 2011 - 00:00

Cumbre Alemania-Francia-Italia: sólo prometieron más integración

Nueva promesa de la troika formada por Angela Merkel, Nicolas Sarkozy y Mario Monti de reformular el tratado por el que se fundó la Unión Europea.
Nueva promesa de la troika formada por Angela Merkel, Nicolas Sarkozy y Mario Monti de reformular el tratado por el que se fundó la Unión Europea.
Estrasburgo - Los dirigentes de las tres mayores economías de la zona euro, Angela Merkel, Nicolas Sarkozy y Mario Monti, se reunieron ayer en Estrasburgo para acelerar la puesta en marcha de una solución que lleve a la estabilidad financiera de la región. En el encuentro, propusieron defender la moneda común cambiando tratados europeos, pero sin tocar el Banco Central.

«Queremos un euro fuerte y estable y estamos dispuestos a defenderlo con todas nuestras fuerzas», comentaron Merkel y Sarkozy, junto al primer ministro italiano, Mario Monti, en una rueda de prensa. En este sentido está previsto que en los próximos días esta nueva troika del euro, formada ad hoc a consecuencia de la crisis, formule propuestas de modificación del Tratado de Lisboa, con el objetivo de blindar al bloque ante nuevas crisis de deuda soberana pero respetando la independencia del BCE. «El Banco Central es independiente. Su responsabilidad es velar por la estabilidad de la eurozona», comentó la canciller germana refiriéndose a la hipótesis de dotar al BCE de poderes extraordinarios con el objetivo de que pueda comprar deuda soberana de los socios más castigados de la moneda única.

De esta manera, los tres líderes se comprometieron a abstenerse de pedir intervenciones extraordinarias al BCE, cuyo primer y fundamental papel, ahora en manos de su presidente Mario Draghi, es ser garante de la estabilidad de precios y azote de la inflación. Sin embargo, no olvidaron que en las últimas semanas el BCE contribuyó a relajar la presión especialmente sobre Italia y España, cuyas respectivas primas de riesgo alcanzaron niveles récord.

Reiteración

A su vez, Merkel reiteró su rechazo frontal a los eurobonos. «No es la solución adecuada. No sería una buena señal», sostuvo en referencia a una posible nivelación de tipos. Luego, exhortó al bloque a trabajar en pos de un mayor grado de unión fiscal.

Por su parte, Monti aseguró que Europa debe abrir un debate a fondo sobre «cómo, y hasta qué grado de profundidad, es necesario ajustar las políticas fiscales y, al mismo tiempo, trabajar con los cambios del ciclo económico».

La principal intención de Francia y Alemania sería presentar en los próximos días una propuesta conjunta para la modificación de los tratados de la Unión Europea, encaminada hacia la unión fiscal de la eurozona. «El objetivo es mejorar la gobernanza de la eurozona, para que exista mayor integración y convergencia de políticas económicas», afirmaron Merkel, Sarkozy y Monti.

La canciller alemana sostuvo que las reformas deberán ir hacia una mayor coordinación de las políticas fiscales de los Estados miembros y aludió a los incumplimientos en 2003 del Pacto de Estabilidad y Crecimiento por parte de Alemania y Francia. «Cada país tiene su presupuesto, pero a los que no cumplan el pacto se les pueden pedir cuentas. Porque no lo hicimos y pagamos un alto precio», reconoció la canciller. Así, lo que hasta hace sólo unas semanas parecía imposible para el eje París-Berlín, reabrir el debate sobre la modificación en profundidad del Tratado de Lisboa, podría en breve convertirse en una realidad.

Agencias DPA, AFP y EFE

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