- ámbito
- Edición Impresa
Cupones bursátiles
Justo cuando apareció esta columna mencionando la importancia -histórica- de la gran puja de fondo que está sobre la mesa y el gran riesgo de estar preñando a las economías con otra crisis se publicó en Ambito un recuadro dedicado a palabras de Paul Volcker. El es el «viejo lobo», que después de armar un proyecto para tratar el gran problema que originó la crisis bancaria, consiguió (recién cuando Obama se enojó por los «bonos» a los ejecutivos) que la idea se pusiera en línea de largada.
Volcker es el que quiere volver a poner una medianera entre las actividades bancarias puras y tradicionales, con lo que signifiquen entidades dedicadas a sacar lucro del riesgo y de las inversiones que, así como pueden generar grandes utilidades también pueden hundir a un banco.
Un «basta con crear organizaciones que no se pueden caer» (que, como se viera sí pueden caerse, pero harían cráter tan enorme que el Estado sale a salvarlas con dinero de todos). Ante esto, el argumento único de la banca hasta ahora, es que, los límites a las operaciones reducirían sus beneficios, restando capacidad para extender créditos. (Si puede hallarse excusa tan hipócrita como ésta, será bueno que algún lector la halle y nos la envíe). El caso, es que contendientes están a la vista, en sus rincones, sólo falta que se desate la gran batalla; y debe ser en 2010.


Dejá tu comentario