16 de diciembre 2010 - 00:00

Cupones bursátiles

La Reserva Federal ya parece poseer un contestador automático, donde siempre se puede oír lo mismo: «Mantendremos iguales las tasas, seguiremos comprando bonos, el repunte económico es insuficiente...».

A esto hay quienes llaman «haber salido de una crisis». En Europa están haciendo «jueguito», como ganando tiempo hasta que uno explote en forma... explosiva. Y en Brasil el andar de lo bursátil no parece reflejar todas las maravillas que se lanzan acerca de su situación actual.

Puede que no resulte negocio por la situación de su paridad cambiaria. Pero, sigue resultando -al menos, para nosotros- el caso que más extrañeza produce.

De tal modo está culminando el ejercicio, donde nuestro Merval intenta acomodarse lo mejor posible hasta que el match bursátil culmine en 2010.

Ya posee buenas diferencias para mostrar, hasta para mostrarlas con cierto lujo, mientras las ruedas se van desarrollando de una manera bastante inusitada.

Existe, es inocultable, cier-to avance vendedor que acosa para llegar al concepto de la «ganancia realizada» (aquella que se hace verdad cuando se vende, se pasa por ventanilla).

La rueda del martes fue bastante ilustrativa, porque dejó en evidencia que la «suba» del lunes en el índice principal: había sido todo producto de una buena rueda en Tenaris, pero que sin su participación tal fecha inicial estaba dejando un saldo neutro.

Y el martes, se sinceró el mercado ya dejando las huellas registradas en todos los indicadores. De paso, recogiendo velas en cuanto a generación de órdenes y que -a pesar de ello- no resultó suficiente para evitar una baja del 1 por ciento en toda la línea. (Dar como excusa el problema de lo social, con las invasiones en precios públicos, casi resulta grotesco.)

Frente a 2011

Desde nuestro diario se realizó una compulsa, entre analistas económicos de cierto lustre, la que arrojó pronósticos como de «tranquilidad» de variables.

En lo que habrá de resultar etapa electoral de tipo presidencial, imaginar un tránsito más bien encalmado es lo que puede decirse, pero difícil de compartir. Y el ejercicio estará signado por muchas variables inesperadas.

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