5 de octubre 2011 - 00:00

Cupones Bursátiles

Lo que veníamos percibiendo, así se lo íbamos confesando al lector, fue tomando cada vez mayor cuerpo. Y el interrogante, buscando un porqué, también agigantó su figura al pisar la primera rueda de octubre. Resultó un desempeño bursátil global netamente negativo, pero aquí lo fue mucho más. Mientras en el exterior menudearon los saldos adversos rondando un 3%, el Merval se pasó de largo y más que duplicó el porcentaje bajista (llegando a rondar un 7%). Alguien, muchos tal vez, podrán decir que resulta una simple casualidad, coincidencias, que el mercado local esté cayendo más que los del exterior. Y habiendo completado septiembre en tal ubicación, elevando el total de 2011 a la punta del ranking de las bajas que se acumulan. Y al no existir evidencias, hechos concretos para otorgarle sustento racional y probado a tal condición, acaso los que así piensen lleven la razón.

Pero no nos cierran las adjudicaciones a la simple coincidencia. En la rueda del lunes se patentizó una formal «corrida» del escenario local y para apuntarlarlo está la otra columna del lunes, el volumen.

Bajar un 7% en panel líder, marcando «0» alzas en el total de las especies del mercado, viendo trepar el monto efectivo en un 50% (de $ 40 millones del viernes a casi $ 61 millones el lunes) informó de un recinto donde llovieron las ventas. Y sin que las órdenes tuvieran algún respeto por sostener un límite, solamente una desesperación por alcanzar la salida. Sin distingos, todos dentro de la misma canasta, en un «reventar» de posiciones.

Pensamos en los europeos, también en los problemas que acosan a Estados Unidos (bastante tratados en estos meses). Y solamente cabe quedarse con los temores, incertidumbre, generados en torno a los brasileños que han creado alarma entre los empresarios. Después, la suposición llana de imaginar cuestiones para después de octubre -en manos de la política oficial-, o que hayan existido ciertas precisiones «filtradas» sobre las que una elite previlegiada está apostando. Como se ve, no es posible arribar a nada concreto, aunque preferimos intentar descifrar cuál es el tipo de mal que ha carcomido el precio de los activos locales de un tiempo a esta parte. Y que, en lugar de encalmarse, arrancó octubre siendo todavía mucho más agresivo. Lo peor es que no se visualiza «tierra firme», como saber que se ha llegado al fondo del pozo. Y si hay repuntes, lo que sigue suele ser una baja más dura. (Si alguien posee otra hipótesis, que nos la pase.)

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