6 de octubre 2011 - 00:00

Cupones bursátiles

Es lógica la verdadera desesperación que corre por los centros bursátiles, frente a un ejercicio que varias veces pareció dar señales de «ya pasó lo peor» y debió, en cada caso, volver a probar el amargo mensaje de «siempre se puede estar un poco peor...». Lo de afuera es simple aproximación, por lo que nos llega lo que puede quedar reflejado en los movimientos convulsivos de los gráficos, verdaderos medidores del «estrés» que oprime bolsillos y espíritus. En tanto, del ámbito local todos los que llevamos ciertos años en torno a la Bolsa, conocemos mucho más «el paño».

Aquellas situaciones que están dejando en malas condiciones a los más arriesgados (los de las peligrosas «cauciones», debiendo reponer garantías frente a nuevas bajas. O los directamente mucho más osados que juegan en las «opciones», a vida o muerte de lo expuesto).

Las últimas fechas han sido terribles, terminando un tan corrosivo septiembre y llegando esa baja de la primera rueda de octubre, como un «tiro de gracia». Pero, a renglón seguido surgió el curioso desarrollo del martes. Y donde el «gran tablero» global se vio dividiendo las aguas. Siguió con los europeos recibiendo más golpes, pero con el Dow Jones sacando adelante un saldo positivo final y armado de revolcones y recomposición, todo en derredor de descifrar -como cada uno lo desee- otro de los mensajes «egipcios» que lanza Bernanke. Sin precisiones, sin fechas, sin decir más que la carcaza del tema, de nuevas supuestas medidas de apoyo. Y a través de ver si lo dicho fue «bueno», o si fue «ambiguo», o resultó «malo», los muchachos del Norte cocinaron un porcentual alcista.

Cierto que los demás no lo siguieron, Brasil se mantuvo con baja del 0,6%, Buenos Aires apenas arañó un saldo «neutro» casi. Y esto fue realizado como un plan estratégico para la batalla, porque se tocaron los puntos justos del ponderado (G. Galicia, Tenaris, algo en Petrobras) sacando un «empate», aunque la rueda fue una nueva figura plenamente defensiva.

Un «fantasma» de octubre bueno -decíamos- había surgido en Wall Street. Y después se dio una vuelta por Buenos Aires. «Fantasma» inteligente, que apuntó directo al blanco que posibilitaba emparejar la cuestión, al menos en lo numérico. Y evitando otra rueda bajista que alentara más desesperación. Cartera, o carteras, de importancia deben haber llevado adelante la incursión precisa. Que fue útil para el día, aunque no modifica el fondo de la situación.

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