2 de noviembre 2011 - 00:00

Cupones bursátiles

La estadística -a la que hay que respetar, porque fueron negocios «de curso legal»- nos muestra que el día «7» de octubre se hicieron $ 253 millones en nuestro recinto y para acciones Y también, que la rueda del «27» totalizó casi $ 400 millones redondos. Al dividir por la cantidad de jornadas disputadas, el promedio por rueda -que siempre seguimos, para medir el ritmo que lleva nuestra plaza- alcanza muy robustos $ 86 millones de efectivo. Ahora bien, lo estadístico también puede llevar a conclusiones equivocadas (en este caso, suponer un salto de calidad en las órdenes, muy superior a meses anteriores), por lo que conviene «disecar» el resumen oficial y separar los casos puntuales, aleatorios, solamente especiales y en carácter de excepción. De tal forma, debe recordarse que en la primera de las ruedas mencionadas, se hizo un «paquete» del Banco Patagonia por $ 229 millones. Y en la sesión del «27» se incorporó un monto de $ 297 millones (proveniente de la venta de la porción de empleados de la ex Entel, que poseían en Telecom). Entre ambas sumas, se llega a un número de $ 526 millones y que, en la práctica, desagregamos. Con lo que el nivel de negocios por rueda subió, pero a zona de unos $ 60 millones. Y esto se emparenta mucho más con lo anterior, si bien es para ponderar que -en verdad- existió un ritmo en ascenso, para el sector de «acciones».

La otra realidad -y lo conversamos días atrás con autoridades de la Bolsa- es que, dentro de los totales de cada jornada las acciones no pesan más que un cinco a siete por ciento (alguna vez,un poco más). Imagen de estar totalmente arrinconado el que, para nosotros, contiene la verdadera esencia y razón de ser de un mercado bursátil: el riesgo puro, los títulos de empresas. Buscando argumentos en la discusión, aportamos uno que sigue plenamente vigente. Como es el de ver poblarse pantallas, primeras planas de medios gráficos graficando los altibajos de la economía global: citando lo que sucedió con el Dow Jones, o con indicadores de «eurozonas». O bien aquí, cómo le fue al Merval. El símbolo no el indicador de la «soja», ni de otro activo transable. Todos los «derivados», o los bienes alternativos que se operan, quedan sepultados ante la referencia del medidor de «acciones». Sin embargo, muchos sostienen que las acciones «no existen más», dentro de las Bolsas. Divino don, el que poseen: las quieren borrar y siempre son primera figura a consultar. Misterio. (Igual, lo gozamos...).

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