25 de abril 2013 - 00:00

Cupones bursátiles

El martes todo pareció volver al curso natural, que parece fijado en la cartilla de navegación de los mercados actuales. Afuera y aquí. Las explicaciones de los maravillosos hacedores de mensajes, cuyo centro es Wall Street -y desde allí, desde agencias, para el mundo- dejaron de lado noticias de China poco halagüeñas (a tal punto que Shanghái lo reflejó, cayendo más del 2,5%) y se dedicaron a enaltecer algunos balances bien determinados: para decir que esto había sembrado optimismo entre los operadores. Los de Europa no se quedaron atrás y colocaron en escena a un grupo empresario -de artículos de lujo- que había obtenido regios rendimientos. Consecuencia: el Dow Jones volvió con el 1% y los europeos marcando más del 2% de aumento general.

Tampoco en nuestro medio cambiaron los perfiles, con un par de especies -de las "rubias de New York"- que están en el alto consumo de órdenes y hacen la columna principal del volumen general (en estos días, esto es patrimonio de Tenaris y de Petrobras). También se viera alto voltaje en negocios de "certificados" y que están en fecha límite para ser erradicados de las carteras, según la "CNV".

La melodía alcista volvió a sonar en oídos de los participantes, los que no tienen problemas en seguir bailando: en tanto, siga sonando. Y hacen bien. Intentar explicaciones, o aplicar razonamientos de análisis con cierta seriedad no interesa a casi nadie. Insistir en que "todo está barato", con un Dow Jones instalado en marcas máximas históricas (o con un Merval arriba de los "3.500" puntos) es un latiguillo al que nadie se preocupa por desmenuzar. ¿Desde qué punto se establece lo barato? En nuestro medio, haciendo referencia a la "capitalización" bursátil (medida en dólares paralelos, para estirar la goma al máximo) y sin otro argumento potable que ése. Dato importante, pero básicamente para los que son verdaderos dueños de las empresas -los que poseen el control, la mayoría- y que no roza los requerimientos del "minoritario": que las compañías ganen y que repartan. Y que las que dilatan su capital posean la "capacidad de ganancias" acorde, para no generar "inflación bursátil", (la licuación de los capitales). Al que le interese internarse por tal camino, que haga un listado de las que responden con tales perfiles. No sabemos, ni queremos imaginar, cómo lo hacen en Wall Street: pero son capaces de todo.

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