14 de mayo 2013 - 00:00

Cupones bursátiles

Si bien las heridas bursátiles después se restauran, la "cicatriz" dentro de un gráfico -y de los ánimos- quedan latentes. Porque los intervinientes salen del ensueño de manera abrupta, se dan cuenta que están con los pies sobre la tierra: y que todo lo que sabe, en un punto es víctima de las bajas.

Algo que, leído con tranquilidad, parece lo más obvio del mundo: pero que, en medio del fragor de las alzas continuadas y las utilidades que se acumulan, rueda tras rueda, suele ser olvidado por los participantes. Esto, tan simple, ha sido el "gen" de los grandes desastres de la historia global.

Derecho adquirido

No saber cuándo es bastante.
Seguir pujando siempre en la misma dirección, hasta que se generan las "implosiones" por la madurez del ciclo, a que se ha llegado. es también un hecho que a nadie le gusta asumir las bajas, mientras se sostienen posiciones, y aquello que se lleva de ganancia obtenida se tiene como un "derecho adquirido". Por eso, son mucho más preservativas las subas de los "pisos", con intermedios, evitando la suba vertical y sostenida. Aquello que los analistas técnicos mencionan como "serruchos", donde las alzas y los descensos van dibujando precisamente esa forma de dientes hoja de serrucho. Sacar presión de la caldera periódicamente, sin que el vapor generado coloque a la aguja en rojo inesperada y que no contaba en el escenario, que permitió conformar un primer cuatrimestre excepcional. dejó expuesto que la oferta no lo piensa dos veces cuando el panorama se ve alterado y antes de darse tiempo para pensar con la cabeza, atina a pensar con las piernas.

Llevarse gran parte de lo ganado al bolsidllo... y después ver. Mucho más cuando todo el movimiento venía sujeto al andar del dólar paralelo, un motivo casi exclusivo, sin poseer otros argumentos que permitieran compensar la alteración surgida. Decíamos al inicio, que lo que ya ha sido una formal herida en el gráfico, podrá ser cicatriz a renglón seguido; pero, el temor de ver a un mercado de plano inclinado, con ventas desbordando a todas las plazas -acento en las líderes- quedará presente para tener los reflejos prestos y el ojo avizor. Más todavía cuando esto recién se inicia, con la idea del "dólar made in casa", que seguirá llevando mucha tinta y opiniones. Hay un cambio.

Dejá tu comentario