27 de mayo 2013 - 00:00

Cupones bursátiles

La última vez que habíamos revisado el "ranking" de los índices bursátiles, el Merval local estaba en puja cuerpo a cuerpo con el Nikkei japonés. Los dos, distanciados del resto y superando el 30% de modo holgado.

El indicador de Suiza se iba quedando en torno de un 18% y el Dow andaba en zona del 15%. Ahora la referencia es antes de la rueda del viernes (donde el índice local volvió a caer, el 1,34%) y encontramos al que es la gran revelación de 2013 -el japonés- que roza el 40% de ganancia y ya -muy alejado- el Merval retenía menos del 25% (con lo del viernes bajó a zona cercana al 23%) ya muy asediado por el de Suiza, que marcaba aumento del 22%. Después, el Dow que acumula el 17% y el resto entre avances muy livianos, menores al 10% con tres americanos resultando los negativos del ejercicio. El IPS chileno, con baja del 1,5%, mientras luchan por no ser los últimos tanto el Mexbol -mexicano- como el Bovespa, que acusan saldos adversos del 7,5 por ciento.

Si se toma un panorama completo, caso de alguien que recién haya revisado ahora la estadística, pues que la cosecha de Buenos Aires ha sido sumamente satisfactoria -hasta suculenta, puede decirse- y estar en un holgado segundo lugar, en toda la caravana global, resulta un lugar de privilegio. Ganar en torno de un 25%, sin completar los cinco primeros meses, se traduce en una inversión en mercado de riesgo que es nítidamente acertada, eficaz, bien rentable para las carteras.

El asunto es que los que no salieron en la cumbre, aquel Merval que llegó a tocar los 4.100 en medio de una rueda, al día viernes veían recortada su utilidad en no menos de un 10%. Y con el agravante de ver un deslizamiento de mayo que deparó una decena de ruedas en franco retroceder, con apenas una -del 6% de repunte- con saldos positivos. Clara muestra de haber venido de mayor a menor y en un ambiente bursátil que luce como desconcertado, como habiendo perdido cierta "brújula" y la convicción de ir en una sola dirección, que siguió camino paralelo al dólar marginal. El riesgo de atarse solamente a un tipo de variable o argumento, que -si se muestra debilitado- deja a los operadores sin saber de qué saliente poder tomarse. La historia y gráfico que siguen aparecen ahora como territorio virgen, con un movimiento que se ha desarmado desde lo genuino y que aspira como gran deseo a ser rescatado por las "manos amigas" (si es que están dispuestas).

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