28 de mayo 2013 - 00:00

Cupones bursátiles

En la actualidad no le queda otro recurso al inversor que intentar armar una opinión calzando diversas fichas que componen un tablero, y que las mismas entreguen una figura -cuando menos- aceptable y no incomprensible. Al respecto, podría darse que las líneas paralelas hallen un punto de reunión y se corten entre ellas. Se ha visto ya la pronunciada pendiente del oro, que dio bastante para hablar, seguido por una caída de un 25% en la plata (y suma inestabilidad, en la rama de metales preciosos). Ahora, ya se alzan comentarios en distintos foros, anunciando que 2013 puede ser el año donde el largo ciclo de las subas en "commodities" sufra una reversión. Y donde -cosechas mediante los granos irían a un retroceder cercano al 15 por ciento (luz de alerta para nuestra economía, tan relacionada). La reaparición del que -según Sorman- ha devenido en una mutación de economista a simple columnista, Paul Krugman, en reciente mensaje -que reproduce Clarín- ya instala la palabra "burbuja", y dedicada tanto a los bonos de Estados Unidos, como al ciclo accionario que siguen en Wall Street.

El párrafo más relevante es, al mencionar a los bonos: "Diría que en los bonos, no". Al hablar sobre las acciones, comunica: "En cuanto a las acciones, no estoy tan seguro...". Más allá de considerar que "la economía se encuentra en un estado horrible, en términos históricos" y de apuntar que no existe una definición standard para entender a qué se denomina "burbuja" (en realidad, es una cuestión de forma, porque todos comprenden a qué se le llama "burbuja" en un mercado: inflación pura en las cotizaciones), lo más singular es que el profesional se ha hecho, por vez primera, la pregunta sobre si la hay -o no- en bonos y acciones. Después, la serie de explicaciones, puntos de vista al respecto, para darle respaldo a lo que considera en cada caso. Nuestra pregunta es: ya que todo tiene pronóstico de contracción en torno de los activos de riesgo, ¿por qué habrían éstos de salir indemnes, desde la cumbre en la que se encuentran?

Esa confesión de decir "no estoy seguro" al mencionar las acciones implica estar ya a media agua (o solamente dejarlo entrever, para no jugarse a fondo) y -probablemente- el interrogante ya se lo esté haciendo la mayoría de los operadores en Wall Street. Dudar es una estación anterior a bajarse preventivamente -desde los que poseen carteras- y puede ser un freno para los que iban a subirse.

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