6 de enero 2015 - 00:00

Cupones bursátiles

  2ª parte - John Raskob - El plan de la venta a plazos se había usado para la comercialización de pequeños artículos. Raskob, al principio, encontró oposición para su implementación, sobre todo de parte de los banqueros y la oposición de los fabricantes de otros productos.

Finalmente, el plan ganó el favor de todos. La divulgación de la venta a plazos como un mecanismo para la compra de artículos caros justifica el singular lugar de Raskob en la historia de las finanzas americanas. El fenómeno fue luego aplicado a artículos de todo género e importancia, tractores, herramientas, electrodomésticos además de todo aquello que constituyera parte de la infraestructura, técnica y de la construcción. Todo este movimiento trajo consigo el poder a la clase media de Estados Unidos en el siglo 20.

Como presidente de Finanzas de la GM, impulsó el pago de dividendos puntuales, sabiendo que ésto aumentaría el valor de las acciones. Por supuesto, no fue el primero en ver la importancia del pago de dividendos. Lo que lo hizo diferente, era que vio a los accionistas como clientes potenciales. Cualquier accionista que creyera en la GM compraría sus productos.

Luchó con todas fuerzas para aumentar el número de accionistas. Por supuesto, esto tenía otro efecto. Las compañías habían visto a los accionistas públicos como un mal necesario, sólo como la descarga de parte del capital a la oferta pública mediante acciones, para hacerse de dinero. Muchas compañías lo hacían. Pero Raskob tuvo otra visión también de gran valor, además de valorarlos como potenciales clientes para venderles productos, y era la de proveerles interesantes ganancias que es el alimento del que se nutre el inversor. También tuvo una etapa, en que, superado por las repercusiones de sus exitosos emprendimientos, inicia una campaña que no resultó.

En un artículo escrito en 1929 para el periódico "Ladies Home Journal", sugería que las personas pudieran tener buenos resultados, similares a aquéllos él había logrado, invirtiendo no más de u$s 15 por mes de sus ahorros, en acciones ordinarias y reinvirtiendo los dividendos. Este método simple, al cabo de 20 años podría producir u$s 80.000. Cuando se produce el Crash, tuvo que abandonar su plan y su ofrecimiento a la gente como consejero. Continuará...

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