WorldCom - 1a parte - Corría 1983, Bernard Ebbers, dueño de una cadena de hoteles en Mississippi, visualizó un negocio dentro del sector comunicaciones que le podría reportar amplios beneficios. Aprovechando la oportunidad de que la empresa AT&T se dividió conformando varias pequeñas sociedades, durante los dos años siguientes, adquirió empresas chicas de telecomunicaciones, formando una red nacional los Estados Unidos. Entre 1984 y 1994 crea LDDS (Long Distance Discount Service) cuyos inicios comenzaron en Mississipi. Años más tarde, la empresa pasa a denominarse WorldCom y dispuesto a ganar más participación en el mercado en los Estados Unidos se fusiona con la empresa MCI, quedando como director ejecutivo su fundador, Bernard Ebbers.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Después de la fusión, la sociedad comenzó a comprar la mayoría de las cadenas más pequeñas de telecomunicaciones. Así, pudo aumentar su participación y en pocos años Bernard pasó a ser una de las personas más influyentes y poderosas en el mercado de las telecomunicaciones norteamericanas. La empresa WorldCom llegó a estar valorada en u$s180.000 millones. En junio de 1999, la empresa comienza a cotizar en Wall Street, con un valor por acción de 64,50 dólares en su Oferta Publica Inicial.
En junio del 2002, se desplomó el mercado bursátil a nivel global, tras la difusión de que fue cometido un fraude contable por la empresa WorldCom por una suma multimillonaria. Comenzaron a caer sus acciones en todas las Bolsas donde cotizaba y algunas siguieron cayendo durante todo el mes de Junio, como Londres, Fráncfort, Tokio y París. Todo ello indicó que la empresa WorldCom, había "maquillado" sus cuentas.
La Securities and Exchange Commission (SEC) , presentó documentos que ponían de manifiesto un gran fraude contable realizado por la empresa WorldCom. El departamento de Justicia y dos comisiones del congreso investigaron el caso. Bernard afirmó que no conocía nada sobre las acciones de sus gerentes y de las movidas y "maquillajes" de los estados contables. Pero los resultados que las investigaciones arrojaron fueron que el principal "cerebro" del fraude fue Bernard Ebbers.
Dos instituciones crediticias en su análisis de riesgo, calificaron las acciones de la compañía como "basura", considerando las inevitables pérdidas que ocultaba la empresa. Y éstas no tardaron en ser una cruda realidad, dadas las sumas astronomicas que se auditaron y una pérdida para sus accionistas de más de 180.000 millones de dólares. Mañana continuamos.
Dejá tu comentario