En marzo de 2011, el USS Ronald Reagan respondió ante el gigantesco maremoto que golpeó a Japón, e inmediatamente se trasladó para realizar tareas de rescate y ayuda, en particular en la zona donde se produjo la explosión en la planta nuclear de Fukushima.
"Me siento muy enojada", dijo la marine Jamie Plym. "Ellos nos dijeron que mientras que no respiráramos el humo, estaríamos bien".
Ella y su novio, el contramaestro Maurice Enis, meses más tarde de abandonar Japón, y mientras seguían trabajando en el portaaviones, comenzaron a notar extraños bultos en todo el cuerpo, además de bronquitis crónica y hemorragia.
Los estudios revelaron que habían sido envenenados con radiación.
Ellos dos, y otros 49 miembros de la US Navy que participaron de las tareas a bordo del Ronald Reagan y de su nave hermana, la USS Essex, sufren hoy diferentes enfermedades, incluyendo cáncer testicular, leucemia y tumores cerebrales. Mientras estuvieron a bordo, la tripulación utilizó agua desalinizada sustraída del mar, tanto para beber y cocinar como para bañarse.
Todos ellos iniciaron una demanda contra la Tokyo Electric Power Company (TEPCO) por haber descargado en el mar grandes cantidades de desechos nucleares. "No nos dijeron nada", expresó Plym. "Nos dijeron que todo estaba bien", acotó, desolada.
Tanto Plym como los demás tripulantes se preguntan ahora si prestar servicio a su país los ha condenado. El fiscal de San Francisco Charles Bonner, que representa a los marineros enfermos, presentó inicialmente una demanda federal en el Distrito Sur de California. La demanda, inicialmente, fue desestimada luego que el tribunal dictaminara que la sentencia dependía de la interpretación de la comunicación entre los gobiernos de Japón y Estados Unidos.
"Ellos entraron para ayudar en los esfuerzos de rescate", dijo Bonner, quien planea volver a presentar la demanda el 6 de enero próximo. "Ellos no iban preparados para hacer frente a la contención de la radiación". Un portavoz del Departamento de Defensa se negó a hacer comentarios sobre la demanda.
| Agencia ANSA |

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