Dos ministros del Gobierno santafesino tuvieron opiniones encontradas sobre el impacto de la eliminación de los aranceles de importación para los insumos de hardware, notebooks y otros dispositivos informáticos.
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El ministro de Ciencia y Tecnología de Santa Fe, Eduardo Matozo, aseguró que la medida "beneficia y democratiza", y que "no generará pérdida de fuentes laborales". En cambio, su colega de Producción, Luis Contigiani, sostuvo que la norma es un "error" porque "hace peligrar a un montón de empresas pyme".
El Gobierno nacional eliminó el arancel del 12% que se pagaba por la importación de insumos informáticos y también anuló, pero desde el 30 de marzo, el arancel del 35% que pagan por el ingreso al país de notebooks y otros equipos. Para Matozo, estos equipos son "bienes de capital" de los "servicios basados en el conocimiento, (desde software hasta servicios profesionales) que actualmente representan el 2% del PBI y que en 20 años, según las proyecciones, llegará al 20%".
Por su parte, el ministro de Producción consideró que la decisión es "extremista" porque "tiene una visión de shock y eso no es bueno para nuestras pyme, teniendo en cuenta que Santa Fe tiene toda una industria de base tecnológica que busca una integración en la principal industria de la globalización capitalista que es la revolución informática". Para el funcionario de Miguel Lifschitz, la medida "se llevará puesta a un montón de pequeñas industrias".
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