En medio de un clima tenso en la Comisión de Disciplina y Acusación del Consejo de la Magistratura, el camarista Eduardo Freiler presentó su descargo -por escrito y de manera oral- ante el expediente que busca destituirlo por presunto mal desempeño, pero que replica una investigación judicial en la que se lo acusa de enriquecimiento ilícito. El extenso texto en el que el integrante de la Sala I defendió las falencias técnicas que tiene el expediente instruido por el Consejo, dio paso para que por más de una hora expusiera su defensa ante los consejeros en un llamativo silencio de preguntas.
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Fue un alegato más político en el que Freiler apuntó que "hay un dispositivo de disciplinamiento para que ningún juez levante voces altisonantes que no le convengan al Gobierno de turno", afirmó con referencia a Cambiemos que apuntó su nombre en la lista de los magistrados indeseables y lo hizo explícito. Al magistrado se le reprochan gastos, bienes y viajes. Los primeros, como señaló este diario, fueron analizados de forma rupestre al punto de calcular gastos de un teléfono celular por miles de pesos, sin advertir que en realidad los últimos números correspondían a los centavos del valor real. "Este error era vencible por la Comisión si se hubiera tomado la mínima tarea de cotejar los pagos", criticó. Los segundos, de acuerdo a Freiler están justificados desde su propia declaración jurada, de la que se tomó el bloque mayoritario para impulsar la acusación. En esa tanda contabilizaron además bienes que son de sus padres. Lo referido a los viajes incluyó la anécdota de que en uno de ellos que se encuentra enlistado como una falta, participó uno de los consejeros que lo acusa: el juez Leónidas Moldes. "Cenamos juntos, lloramos juntos en los campos de concentración", le recordó Freiler a Moldes sobre el viaje a París.
"Esta comisión ha incurrido en notables errores investigativos y normativos. Y en algunos casos lleva lisa y llanamente a la comisión de delitos", fue lo primero que dijo Freiler, lo que reavivó su contradenuncia a varios de los que estaban presentes, por haber pedido al BCRA que levante el secreto fiscal sobre él y sobre su exesposa, algo sobre lo que se retractaron luego. Sobre la acusación sobre el abuso de las licencias, Freiler respondió que se le reprochaba no haber ido a trabajar en dos días que eran feriado de carnaval.
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