11 de marzo 2009 - 00:00

Detienen a dos policías por secuestros

Dos policías de la Comisaría 44a del barrio porteño de Liniers fueron detenidos ayer acusados de secuestrar a un delincuente, a quien le exigieron 40.000 dólares a cambio de su liberación.
Por el caso, en el que hay un tercer policía prófugo, efectivos de Asuntos Internos y de la División Antisecuestros de la Policía Federal allanaron ayer la seccional 44a, ubicada en Manuel Porcel de Peralta 726.
La causa, caratulada «averiguación de secuestro extorsivo», está a cargo del fiscal federal Federico Delgado, quien no sólo solicitó al juez federal Marcelo Martínez de Georgi la detención de los tres efectivos sospechosos, sino también de tres supuestos barras bravas del club Vélez Sarsfield que, según la investigación, actuaban en complicidad con los policías.
Las fuentes revelaron que los efectivos detenidos son el ayudante Patricio Eduardo Julio de Rose y el cabo Héctor Miño, ambos de la seccional 44a, mientras que el policía prófugo es el subinspector Enrique Omar Zabala, actualmente en la Comisaría 35a.
Los presuntos barras de Vélez sospechosos de actuar en complicidad con los policías fueron identificados como Mariano Gastón Hierro, Christian Gabriel Galluzzi y Fernando Maximiliano Morales.
Por su parte, Aníbal Fernández indicó que le produce una «bronca fenomenal» saber que integrantes de la Policía Federal aparecen implicados en un delito de este tipo, aunque celebró que «los propios anticuerpos» de la fuerza permitieran concretar las detenciones.
«La Policía Federal está compuesta en un 99,9 por ciento por gente honesta y por eso se saben este tipo de hechos», expresó el funcionario.
Según la investigación, que cuenta con escuchas telefónicas comprometedoras para los policías, los efectivos solían arrestar o realizar falsos operativos contra delincuentes a los que les exigían dinero para liberarlos o para no armarles causas.
El principal hecho ocurrió en enero, cuando fueron privados ilegalmente de su libertad Jorge Gregorio Díaz, con antecedentes por narcotráfico, y Alejandro Ernesto Romano en una casa de Manzoni 362, del barrio Vélez Sarsfield, desde donde los llevaron y retuvieron en autos no identificables con balizas en el techo y vidrios polarizados, en jurisdicción de la Comisaría 44a.
Delgado explicó que «la captura tuvo lugar cuando Díaz y Romano ingresaban a la vivienda y fueron sorprendidos por tres personas que descendieron de un vehículo exhibiendo armas de fuego con insignias de la Policía Federal al tiempo que gritaban 'alto, Policía'».
Señaló también que «mientras recorrían la zona jurisdiccional de la seccional 44a, mantuvieron sendas comunicaciones telefónicas con familiares y amigos de Díaz, a quienes les exigieron la entrega de 40.000 dólares para su liberación».