10 de noviembre 2017 - 00:00

Detrás de las luces, una dura realidad

Pekín - Bajo la mirada de Donald Trump y de Xi Jinping, el fabricante de aviones Boeing, General Electric y el gigante de chips Qualcomm firmaron acuerdos multimillonarios, por lo que el presidente estadounidense puede volver a su país diciendo que logró cerrar negocios por más de 250.000 millones de dólares.

"Realmente esto es un milagro", dijo el ministro de Comercio chino, Zhong Shan, en una reunión con la prensa en Pekín.

El botín de un cuarto de billón de dólares subraya que Trump busca mostrar que se ocupa del déficit comercial con la segunda economía del mundo, que calificó el jueves como "escandalosamente elevado".

Pero las empresas estadounidenses todavía tienen quejas históricas, que incluyen un acceso sin restricciones al mercado chino, la ciberseguridad y la creciente presencia del gobernante Partido Comunista dentro de firmas extranjeras.

William Zarit, presidente de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en China, dijo que los acuerdos apuntaban a una "fuerte, vibrante relación económica bilateral. Aun así, todavía necesitamos enfocarnos en equilibrar el campo de juego porque las compañías estadounidenses siguen estando en desventaja al hacer negocios en China".

Compañías tecnológicas de Estados Unidos como Facebook y Google están mayormente bloqueadas en el país. Las automotrices Ford Motor y General Motors deben operar a través de una empresa mixta, mientras que las películas de Hollywood enfrentan todavía un sistema de cupos estricto.

"Estos acuerdos permiten a Trump mostrarse como un maestro para sellar acuerdos, mientras distrae de la falta de progreso sobre reformas estructurales para la relación comercial bilateral", dijo en una nota Hugo Brennan, analista para Asia de la consultora Verisk Maplecroft.

Agencia Reuters

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