24 de mayo 2010 - 00:00

Deuda: Grecia negó default o posible reestructuración

El primer ministro griego, Yorgos Papandréu, salió a descartar de plano la opción de una cesación de pagos o una reestructuración de la deuda pública de su país.

«No tenemos necesidad de suspender pagos ni de llevar a cabo una reestructuración», le dijo el funcionario griego al diario El País. «Hemos optado por no hacerlo. Hemos optado por devolver los préstamos que hemos solicitado», indicó.

La confirmación de que Grecia no piensa en una renegociación de la deuda podría generar optimismo en los mercados para la apertura de hoy. Si bien será feriado en la Argentina hasta el miércoles, las miradas estarán puestas en la apertura de los mercados hoy en el mundo: se espera que tanto Asia como Europa arranquen en alza tras el cierre con fuerte recuperación que tuvo Wall Street el viernes.

En las últimas semanas, la opción de una reestructuración de deuda en Europa comenzó a circular en forma cada vez más insistente. Sin embargo, hasta ahora los países más complicados se niegan siquiera a analizar esta posibilidad. Incluso Grecia recibió un préstamo millonario de la Unión Europea la semana pasada para pagar el vencimiento de una deuda por 14.000 millones de euros.

En la entrevista, Papandréu dijo que no creía que su Gobierno llegara a un punto más allá del cual no pudiera pedir a los ciudadanos que se apretaran más el cinturón para convencer a los mercados de que sus finanzas estaban en orden.

«Eso es lo que hemos decidido. Y esa es la razón por la que tenemos este programa de medidas de la Unión Europea», afirmó.

Los gobiernos de la UE están tratando de recuperar la confianza de inversores tras meses de confusión que pusieron por las nubes el precio de la deuda pública, llevado a un plan de rescate de 110.000 millones de euros y al establecimiento de una red de seguridad financiera de 750.000 millones de euros para estabilizar al euro e impedir el riesgo de contagio.

Papandréu dijo que pensaba que los gobiernos de la UE habían sido lentos en actuar para prevenir la expansión de la crisis griega a los otros 16 países miembros de la eurozona.

«La UE tardó tiempo en darse cuenta de que el ataque de los especuladores contra Grecia era sólo un escalón antes del ataque a otros países y de amenazar incluso la estabilidad de la zona euro», indicó.

La crisis de deuda provocó una gran inestabilidad en el euro y planteó demandas a los Estados de la UE para que trabajen mucho más duro para coordinar sus políticas económicas y revisar sus finanzas.

Los duros recortes en el gasto en Grecia que llevaron a incidentes violentos y se adaptaron a las medidas de austeridad en España y Portugal, cuyos altos déficits presupuestarios también han agitado a los mercados financieros.

«España y Portugal no estaban tan mal, pero han sido víctimas de esta histeria», sostuvo Papandréu.