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Diálogos
Jordi Fabregat
«El mercado interbancario europeo está más congelado que Mendoza», graficó Jordi Fabregat, profesor de la ESADE Business School. En diálogo con Ámbito Financiero, Fabregat -quien pasó por Buenos Aires para brindar unos seminarios- analizó la situación de Europa y de EE.UU. y fue contundente: «El riesgo principal es que acá no hay margen para el error. No podremos volver a inyectar la monstruosidad de dinero que hemos inyectado a través de la UE y el FMI. Tenemos un solo tiro».
Periodista: Parece que la publicación de las pruebas de resistencia de los bancos aportó un poco de tranquilidad.
Jordi Fabregat: En Europa estamos más tranquilos desde la publicación de los tests de resistencia. Se publicaron en un momento en que había dudas con el euro.
P.: De las 91 entidades europeas testeadas siete reprobaron, de las cuales cinco eran españolas. ¿Eso habla de la fragilidad de la banca ibérica?
J.F.: Lo que pasa es que era suficiente con someter a examen el 50% de las entidades, pero España se desnudó por completo y involucró a todo el mundo. Con lo cual también presentó a las más pequeñas. Los stress test mostraron la fortaleza del sistema español. El requerimiento de capital que presentaron era de 2.000 millones de euros, mientras que el mecanismo español exigía llegar hasta 99.000 millones. Las necesidades de capital eran muy inferiores a las que ya existían.
P.: De cualquier manera, vimos cómo varias cajas se vieron obligadas a fusionarse para subsistir.
J.F.: Era indispensable. Sin estas fusiones algunas hubieran quebrado. Tampoco es para suicidarse. En Estados Unidos cerraron más de 100 bancos y nadie dijo nada. Las cajas y bancos españoles sacan el dinero del sistema interbancario, que en este momento está más congelado que Mendoza. También lo hacen a través de emisiones de deuda, que en estos meses son impensadas. Hay dificultad para buscar dinero. Por eso les era imposible sobrevivir sin unirse.
P.: ¿Preocupan la lenta recuperación del empleo y el bajo crecimiento del PBI en Estados Unidos?
J.F.: Nos preocupan mucho estos indicios de que la recuperación norteamericana no parece ser tan fuerte. El riesgo principal es que acá no hay margen para el error. No podremos volver a inyectar la monstruosidad de dinero que hemos inyectado a través de la UE y el FMI. Tenemos un solo tiro. Si con la cantidad de dinero que pusimos sólo crecimos al 5% durante los primeros trimestres, da un poco de miedo. Deberíamos haber crecido mucho más. Si el consumo no tira del carro va a ser imposible.
P.: ¿Esta «monstruosa» cantidad de dinero puede traer riesgo inflacionario a largo plazo?
J.F.: Es el gran miedo, pero cayó la velocidad de rotación del dinero. A pesar de que es un riesgo claro no se ve la inflación por ningún lado, ni siquiera la anticipan los bonos. Si la gente no usa la plata para comprar, sino para pagar su deuda con el banco y -a la vez- el banco lo guarda para cumplir con el nivel de capital requerido, no se traduce en inflación.

