7 de marzo 2016 - 00:00

Diálogos

 El acuerdo alcanzado con los holdouts, para saldar la deuda en default con el pago de u$s 4.653 millones, permitirá al Gobierno realizar una quita a sus acreedores sin necesidad de incumplir los fallos judiciales y, de esta manera, atraer flujos de capitales a la economía local. Así lo consideró el director ejecutivo de Quantum Finanzas, Daniel Marx. En diálogo con este diario, el exsecretario de Finanzas se mostró optimista sobre los efectos de esta negociación, pero consideró que la Argentina deberá enfrentar obstáculos en el frente externo y deberá "prestar atención al alto déficit fiscal".

Periodista: ¿Cómo considera el acuerdo con los fondos buitre?

Daniel Marx:
Si bien el Gobierno anunció el acuerdo y el monto a pagar, falta saber qué porcentaje se reconocerá de la deuda. En términos generales, el Gobierno buscó una quita de la deuda, pero reconociendo los fallos judiciales para que vuelvan los flujos de capitales hacia la argentina y así poder acceder al financiamiento externo. Teniendo esto en cuenta, se puede decir que el Gobierno considera que los beneficios a partir de un acuerdo podrán ser superiores a los actuales.

P.: ¿Qué perspectivas tiene para el futuro?

D.M.:
Este es un año complejo para la Argentina debido a distintos factores. En el contexto externo se destacan los bajos precios internacionales de los commodities, la situación de los países emergentes, que tienen dificultad para acceder al financiamiento a través de los mercados de capitales y el difícil escenario de la macroeconomía global. Además, la devaluación de Brasil, el principal socio comercial del país, y la recesión económica afectan a la competitividad del tipo de cambio y repercuten sobre el intercambio de ambos países. En cuanto a los factores locales, el Estado está buscando corregir los desajustes de la economía, entre los cuales se ubican la inflación y el alto déficit fiscal. En ese sentido, habrá que ver cómo el Gobierno busca financiar esta corrección.

P.: ¿Y de 2017 en adelante?

D.M.:
En 2017 habrán pasado los cambios en los precios, los aumentos en las tarifas, por lo que va a ser un año más normal, pero no tan fácil. Habrá que prestar atención a la trayectoria de la dinámica del financiamiento, es decir, sus proyecciones en el tiempo debido al alto déficit fiscal. El Gobierno deberá ver la posibilidad de financiamiento teniendo en cuenta las necesidades de la sociedad. Eso es algo a tener en cuenta.

P.: ¿Cree que se aprobará la derogación de la leyes cerrojo y de pago de capitales? ¿Cuáles son las consecuencias, en caso de que esto no ocurra?

D.M.
: En lo personal, creo que el Congreso aprobará la derogación de estas leyes. En caso de que esto no ocurra, primero, no se cumpliría con el acuerdo con los holdouts. Esto complicaría al país en materia de financiamiento y tendría repercusiones negativas sobre el movimiento de fondos, sobre el tipo de cambio, la inflación y sobre la actividad.

P.: ¿Qué opina del papel que cumplieron en las últimas semanas el juez Thomas Griesa y el mediador Daniel Pollack?

D.M.:
Ambos buscaron una salida para terminar el tema. Presionaron a los fondos de inversión para que hubiera un camino para dar por terminado el asunto. La última resolución del juez marcó un camino que buscó dar una solución e intentar evitar mantener el conflicto durante muchos años más.

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