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Diálogos en Wall Street
Pasó Bernanke por el Congreso y Wall Street no digirió muy bien sus reflexiones. Entrevistamos a nuestro experto en mercados internacionales, Gordon Gekko, para conocer mejor las entrelíneas y el posible impacto de su visita, más allá del resbalón inicial.
Gordon Gekko: Nunca es bueno tener a la Fed en la vereda de enfrente...
P.: ¿Cree que es para tanto? No me pareció que Bernanke fuera muy agresivo.
G.G.: Tampoco hay que exagerar el paso atrás de la Bolsa. En los hechos, no ocurrió gran cosa. Apenas una muy leve escaramuza.
P.: ¿O un malentendido? El discurso escrito de Bernanke pone el acento en los riesgos de apresurarse en recoger el estímulo. Es una declaración amigable.
G.G.: ¿Sabe qué pasó? La Fed tiene dos mensajes. Uno, el que usa en las minutas. Otro, el que informa en los comunicados. El de las minutas transmite prisa y preocupación por desensillar. El otro no tiene apuro. La dicotomía no es reciente. Ya en las minutas de la reunión de diciembre una lectura rápida advertía la urgencia por recortar el QE3. El único problema era que, precisamente, en ese mitin, la Fed resolvió ampliar el QE3 para compensar el vencimiento de la operación twist II.
P.: El banco central tiene un doble discurso...
G.G.: No. Pero nos habla en dos planos distintos. Y no hay que confundirse. El discurso de los comunicados es la foto del momento. Las minutas nos cuentan la trama que hay detrás y, a su manera, nos dan una visión panorámica. No se trata de una estafa intelectual. Es fácil reconocer la foto dentro de la película. No son, para nada, incompatibles. No hay "photoshop". Simplemente, existen muchos ingredientes en la discusión que, a la hora de ejecutar la política, quedan fuera de cuadro. No entran en la foto.
P.: Con tantos planos a tener en cuenta parecería que se mezclaron los papeles.
G.G.: Tal cual. El Bernanke "escrito" fue amigable. El Bernanke "oral", el que debió responder sobre la marcha las preguntas de los legisladores, fue el que provocó escozor.
P.: Y también las minutas. Allí consta que son varios los directivos del banco central que abogan por bajarle la palanca al QE3...
G.G.: De manera parcial y escalonada.
P.: Tan pronto como en junio.
G.G.: Sí.
P.: Es el mensaje de John Williams, el titular de la Fed de San Francisco, que citamos un par de días atrás.
G.G.: Así es. Se ve que tocó en público la misma partitura. Pero las minutas también mencionan la preocupación por la baja en las tasas de inflación, aunque se la atribuye a factores temporarios, y se la relativiza. Si usted teme que se esté gestando un proceso de "desinflación" no querrá reducirle el talle al QE3. Son numerosos, acotan las minutas, los que afirmaron que hay que observar con mucho detalle los próximos guarismos de la inflación.
P.: Números que ya conocimos. Todos los índices de abril mostraron retrocesos importantes. Los precios al consumidor, los mayoristas, los precios de importación...
G.G.: La inflación ex energía y alimentos fue una cifra baja, pero positiva. Aunque una pizca inferior a lo que se esperaba.
P.: Hay de todo en la viña de la Fed. También están los que alertan que podría ser necesario aumentar las compras de bonos del QE3. Para el profano esto parece una Babel.
G.G.: Las minutas muestran la cocina de la institución -y su complejidad de enseres y alimentos- de una forma razonablemente transparente. Pero no hay caos cuando el plato se sirve en el comedor. La política final es muy previsible.
P.: El 19 de junio -cuando la Fed delibere otra vez y, después de dos días de ardiente debate- nos servirá la misma ración de QE3 que ahora. ¿Esa es la idea?
G.G.: Es lo que cabe esperar.
P.: ¿Y en la siguiente reunión?
G.G.: Es lo que le preguntaron a Bernanke: ¿La Fed va a ajustar antes del Día del Trabajo (2 de septiembre). La respuesta fue: "No lo sé. Y estoy seguro de que no lo sabe. Porque la decisión no está tomada. Es condicional. Depende de cómo llegue la economía a esa fecha.
P.: Pero aún así Bernanke dio a entender que hay que hacerse a la idea de una reducción progresiva del QE3 en los próximos meses.
G.G.: Este es el mensaje que machacaron las minutas todo el año.
P.: Esta incursión de Bernanke por el Congreso no debería ser muy nociva para las Bolsas.
G.G.: No hubo mención a ninguna exuberancia irracional ni a nada que se le parezca. Y eso era lo que más se temía.


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