14 de junio 2017 - 00:00

Diálogos de wall street

Aguardando a Yellen, Wall Street marca nuevos récords como para que no queden dudas sobre su buen talante. ¿Qué nos espera?

Periodista: Mañana (por hoy) termina la reunión del Comité de Mercado Abierto de la Fed. La suba de tasas, de un cuarto de punto, es un gol cantado. Nadie la discute.

Gordon Gekko: No hay razones para cancelarla.

P.: Además, usted lo ha dicho repetidas veces, apartarse del libreto sería una pequeña catástrofe.

G.G.: En efecto. Abortar una operación que ha sido notificada tan abiertamente abriría un terrible interrogante. ¿Qué es lo que la Fed descubre ahora que no funciona como debería?

P.: No sería difícil hacerse una idea. La economía no es la locomotora rugiente que se esperaba. La inflación que no mucho tiempo atrás daba señales de pujanza perdió impulso, de la mano de la descompresión de los precios de la energía. Cualquiera de los dos argumentos, y mucho más, ambos combinados, podrían explicar un cambio de planes.

G.G.: Habría entonces que revisar otros conclusiones. Si no nos pasamos de rosca en los precios de la Bolsa. Y sería traumático. Pero, sobre todo, no tendría sentido. En perspectiva, obviando la volatilidad de los detalles, la situación de fondo es la misma. La recuperación es real, se afianza, se extiende en el mundo, y justifica, pari passu, proceder a la progresiva normalización de las tasas de interés, que es la tarea concreta que le ocupa a la Fed.

P.: Se da la paradoja de que subir la tasa corta sería un espaldarazo para una Bolsa que titubea.

G.G.: Que titubea en las alturas.

P.: De acuerdo, pero parece abrigar dudas sobre su propio recorrido y cuestionarse, al menos, la necesidad de dar un paso al costado.

G.G.: La suba de tasas es el equivalente a un sello de calidad, emitido por un agente creíble, que tiene la piel metida en el negocio, como es la Fed. Lo bueno es que el banco central puede gatillar y, automáticamente, tomarse seis meses de descanso. Es un pequeño pinchazo y se acabó.

P.: Si no sube la tasa en la reunión de mañana (por hoy), la incertidumbre se trasladará a la próxima. Y así se alimenta una posible agonía que puede resultar mucho más dañina.

G.G.: Tal cual. Las chances de otro retoque en septiembre, si se ejecuta la partitura tal cual lo previsto, será de una en cuatro. Recién en diciembre asoma con nitidez el perfil de un nuevo incremento de tasas.

P.: Todo dependerá de lo que diga el banco central en su comunicado.

G.G.: Tendremos una dosis mayúscula de información. No sólo el comunicado oficial, sino la conferencia de prensa de Janet Yellen, la chairwoman de la Fede, y una entrega actualizada de las proyecciones financieras y económicas.

P.: El mapa de puntos que describe la probable hoja de ruta de las tasas de interés en el tiempo.

G.G.: Entre otras cosas.

P.: ¿Y usted qué cree? ¿Con qué novedades nos podremos encontrar?

G.G.: La idea de la Fed es avanzar con la reducción de la hoja de balance antes que termine el año (y antes que finalice el mandato de Janet Yellen a comienzos de 2018, porque nada garantiza un segundo período).

P.: Quiere dejar la casa en orden.

G.G.: Llegado el caso, porque si ella se va, tampoco va a durar mucho Stanley Fisher, que es el número dos. Y el presidente llenará también las otras vacantes de gobernador, las que ya existen y las que surjan. En la medida que nos aboquemos a explicar y sondear la reducción del crédito primario de la Fed tiene sentido hacer una tregua con la suba de tasas.

P.: Mientras tanto, el Dow Jones Industrial y el S&P 500 cotizan a nuevos máximos absolutos.

G.G.: Y el Nasdaq protagoniza, después del resbalón, una fuerte remontada.

P.: Más allá de sus altibajos, Wall Street luce muy firme.

G.G.: Excelente. Es la mejor condición para la vacunación.

P.: El procurador general, Jeff Sessions, declara ante el Senado por sus contactos con los funcionarios de Moscú. El "Rusia-Gate" ya no asusta.

G.G.: Mejor para Trump. El RusiaGate es como su melena naranja, lo acompañarán a donde quiera que vaya. Hoy puede ser irrelevante, pero nunca se sabe.

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