18 de abril 2019 - 00:00

Diputados apura ley de financiamiento político

Bloques opositores se comprometieron a dar el debate en comisión, pero aún no están cerrados los acuerdos para el encuentro en el recinto. Pujas por agendas antimacristas.

Diputados buscará, desde la semana próxima, acelerar al máximo la ley de financiamiento político aprobada anteanoche por el Senado: fuentes de diversos bloques de la Cámara baja confirmaron a Ámbito Financiero que el proyecto que permite los aportes de empresas para campañas electorales intentará ser dictaminado, y algunas bancadas incluso se animaron a deslizar una sanción en la sesión programada -pero aún no cerrada- que habría el miércoles próximo. Una segunda opción sería el 8 de mayo.

En el Senado, la iniciativa fue dictaminada por las comisiones de Asuntos Constitucionales; Justicia y Asuntos Penales; y Presupuesto y Hacienda. Al cierre de esta edición, el proyecto aún no había sido circulado en Diputados, por lo que la convocatoria para firmar los despachos correspondientes recién se activaría el lunes, con el objetivo de dictaminar el martes y sesionar el miércoles. “No creo que lleguemos al recinto”, aseguró un importante legislador de Cambiemos a este diario.

Desde la oposición, en tanto, llegaron señales distintas. “Nos comunicaron la intención de dictaminar e iremos a las comisiones, pero nada de la sesión”, manifestó un jerarca del antimacrismo. Sin embargo, en otra bancada expresaron que la idea es votar el miércoles 24 “ya que nos interesa a todos por igual”.

Un problema que tiene Diputados, además de la poca energía que tiene el oficialismo y oposición para arribar a acuerdos políticos, es que el antimacrismo en su conjunto llevó a cabo, semanas atrás, una insólita sesión con proyectos que no avanzaron por no contar con los dos tercios necesarios para ser habilitados.

Ahora, en medio de una ley que interesa a ambos, el oficialismo tendrá que consensuar la agenda junto a los principales jefes antimacristas: Pablo Kosiner del PJ (Salta) y Graciela Camaño (Buenos Aires), del massismo. La iniciativa necesita mayoría especial -129 votos- ya que modifica cuestiones electorales y partidarias.

El cristichavismo no ingresa en esta discusión -pese a ser el principal bloque opositor- debido a que está en contra del financiamiento mixto y porque empuja al Estado como único aportante. Anteayer, el Frente para la Victoria estuvo al inicio de la sesión en el Senado y pidió delirantes cuestiones de privilegio. Luego abandonó la discusión y votación de la ley de financiamiento político.

Qué dice la ley

El dictamen de mayoría aprobado este martes por el Senado fue empujado por Cambiemos y el peronismo. Ambos llevaron al recinto dos dictámenes distintos: el esqueleto de la iniciativa era idéntico y sólo se diferenciaron en la prohibición de los sindicatos como aportantes, discusión que ganó el oficialismo durante la votación en particular.

Modelo. Se “establece un modelo mixto por el cual los partidos políticos obtendrán sus recursos mediante el financiamiento público y privado para el desarrollo de sus operaciones ordinarias y actividades electorales”.

Límites. “Para cada campaña electoral, las agrupaciones políticas no podrán recibir de una misma persona humana o jurídica un monto superior 2% de los gastos permitidos para esa campaña”.

Aportes. Se avalan donaciones “de afiliados, de forma periódica, de acuerdo con lo prescripto en sus cartas orgánicas; donaciones de otras personas humanas -no afiliados- y personas jurídicas”.

Prohibiciones. No se aceptan “contribuciones o donaciones anónimas”; dinero “de entidades centralizadas o descentralizadas, nacionales, provinciales, interestaduales, binacionales o multilaterales, municipales o de la Ciudad de Buenos Aires; contribuciones o donaciones de permisionarios, empresas concesionarias o contratistas de servicios u obras públicas o proveedores de la Nación, las provincias, los municipios o la Ciudad de Buenos Aires”; y de “personas humanas o jurídicas que exploten juegos de azar”.

Mismo sentido para “gobiernos o entidades públicas extranjeras”; personas “que hubieran sido obligadas a efectuar la contribución por sus superiores jerárquicos o empleadores”; y quienes “se encuentren imputadas en un proceso penal en trámite por cualquiera de las conductas previstas en la ley penal tributaria vigente”. Aquí, Cambiemos logró la incorporación de sindicatos.

Control. “Los aportes en dinero deberán ser efectuados únicamente mediante transferencia bancaria, depósito bancario acreditando identidad, medio electrónico, cheque, tarjeta de crédito o débito, o plataformas y aplicativos digitales siempre que éstos permitan la identificación fehaciente del donante y la trazabilidad del aporte”.

Adecuación. Las agrupaciones políticas tendrán 180 días para reglamentar el proyecto en sus Cartas Orgánicas, y aunque el plazo el prorrogable por igual período, lo que pone en serias dudas la viabilidad de la ley en el corto plazo, siempre y cuando Diputados sancione la iniciativa.

Capacitación. “Los partidos deberán destinar por lo menos el 20% de lo que reciban en concepto de aporte anual para desenvolvimiento institucional al financiamiento de actividades de capacitación para la función pública, formación de dirigentes e investigación”.

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