29 de septiembre 2015 - 00:25

Discurso aportó nervio a una jornada tensa en ONU

LA PRESIDENTE, ENCERRADA EN EL HOTEL CON FUNCIONARIOS. APURÓ ANOCHE LA VUELTA

Cristina de Kirchner dedicó su último discurso ante la Asamblea de la ONU a la pelea con buitres y al caso Nisman.
Cristina de Kirchner dedicó su último discurso ante la Asamblea de la ONU a la pelea con buitres y al caso Nisman.
Nueva York ( enviado especial) - Cristina de Kirchner pasó casi todo el día, ayer, encerrada en su suite del hotel Mandarín Oriental preparando el discurso para la Asamblea de Naciones Unidas, mientras Nueva York, bien ajena a los problemas argentinos, pasaba una de sus jornadas más complicadas.

Cada funcionario de la comitiva criolla fue pasando por la suite presidencial para la consulta de rigor sobre el tramo del discurso que le correspondía.

A la tarde, todo comenzó con retraso y complicó la agenda. Las deliberaciones de la mañana en la ONU se prolongaron más de lo esperado y por lo tanto el séptimo turno que tenía reservado para la tarde (debería haber hablado hacia las 16) se demoró más de dos horas.

La zona de Naciones Unidas para ese momento era una caos. Casi en simultáneo con la llegada de Cristina a esa sede, hicieron lo propio Barack Obama y Vladímir Putin, por lo que la zona quedó bloqueada por completo para el ingreso y salida de la ONU.

Los estadounidenses tenían ayer tres temas clave como agenda del día: la evaluación final de la visita del papa Francisco, la posibilidad de un intercambio de prisioneros entre Washington e Irán y la cumbre Obama-Putin.

Hacía dos años que los dos presidentes no se veían personalmente, desde la cumbre del G-20 en Moscú. La relación tensa por Ucrania, la situación de Siria y el acuerdo para limitación nuclear en Irán eran el ojo de esa cumbre que toda la televisión transmitía casi en directo.

Lejos de eso, la Presidente preparaba en su suite también una batería contra el Gobierno de los Estados Unidos dejando en evidencia que las malas relaciones de los últimos tiempos tenían alguna base sólida y no sólo fueron especulaciones base de discusiones de barricada (ver nota aparte).

La despedida de la Presidente de la ONU tuvo discursos que la anticiparon y algunas curiosidades quizá producto del nerviosismo final. Por ejemplo, no hubo mención esta vez en el mensaje al pedido a Gran Bretaña para que acepte sentarse a negociar la cuestión de la soberanía en las islas Malvinas.

En cambio, hubo en el mensaje contenido económico al señalar que "América Latina pasó en los últimos años de ser la región de la desigualdad a convertirse en la zona de la integración y la inclusión", y proyecciones sobre que "la Argentina va a crecer el 2,7%" .

También hubo referencia al papa Francisco al hablar de su "intervención decisiva" en el acercamiento entre Cuba y Estados Unidos. Y festejó el acuerdo alcanzado en Cuba entre el Gobierno de Colombia y las FARC, que "marca el inicio de un proceso de paz para la resolución de un conflicto interno de más de 50 años". Fue un tramo casi calcado del discurso que el Papa dio en

ese mismo recinto el viernes pasado.

Poco antes la había precedido Raúl Castro, quien sí mencionó que "respaldamos la posición de la Argentina en su reclamo por la soberanía de Malvinas".

Al final, Cristina de Kirchner volvió a cruzar toda la ciudad hasta su hotel. Allí permaneció hasta cerca de las 22, hora en que la comitiva partió al aeropuerto JFK para el regreso a Buenos Aires.