21 de mayo 2010 - 00:00

Discuten hoy normas más duras para UE

Bruselas - Representantes de los Gobiernos e instituciones de la Unión Europea se reunirán hoy para extraer las lecciones de la crisis griega y debatir reformas en las reglas de unión económica y monetaria que aseguren su supervivencia. Se trata del primer encuentro del grupo especial que decidieron crear en marzo los gobernantes de la UE y cuya dirección confiaron al presidente del Consejo Europeo, el belga Herman Van Rompuy.

Integrado en su mayor parte por los ministros de Finanzas, que vienen reuniéndose de forma casi continua desde que estalló la crisis de la deuda griega, el grupo tendrá ante sí, de aquí a octubre, una agenda muy delicada. Se plantea, para empezar, el endurecimiento del pacto de estabilidad, que fija las normas europeas de disciplina presupuestaria y que no impidió el hundimiento de las finanzas públicas en Grecia, origen de la emergencia por la que atraviesa la entera eurozona. Propuestas inconcebibles hace diez años, como que Bruselas examine los proyectos de presupuestos nacionales antes que los parlamentos respectivos, o la suspensión de las ayudas europeas o incluso sobre el derecho de voto de un Estado miembro con déficits excesivos recurrentes, figuran entre las medidas que analizará este grupo como posible forma de prevenir futuras crisis.

Alemania, el mayor motor de la unión monetaria europea y principal prestamista a los planes de rescate acordados recientemente para Grecia y los socios la zona que eventualmente afronten dificultades, presentará una serie de medidas muy estrictas. Según los medios alemanes, el plan contempla el sometimiento de los programas de estabilidad a una verificación severa e independiente por parte del Banco Central Europeo o de un círculo de institutos de investigaciones económicas independientes. Además, exige que todos los países de la zona euro se comprometan a anclar de forma vinculante en sus respectivas legislaciones las reglas preventivas del pacto de estabilidad y crecimiento. Berlín plantea que aquellos países que no se atengan a las directrices para la reducción del déficit público sean castigados con la suspensión temporal de las ayudas estructurales de la UE. Y los que, como en el caso de Grecia, violen flagrantemente las reglas de juego de la Unión podrían llegar a perder por lo menos durante un año su voto en el Consejo de la UE. El plan alemán contempla, además, como último recurso un proceso de insolvencia ordenada para los países que se encuentren en estado de quiebra práctica.

Ayer, el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang SchTMuble, confirmó la sugerencia de que la zona euro se dote de un mecanismo que permita gestionar la suspensión de pagos ordenada de uno de sus miembros, en caso de una crisis de solvencia como la que afectó a Grecia.

Agencia EFE