Los responsables de este proyecto son dos músicos músicos provenientes de mundos distintos. La pianista Marina Ruiz tiene una historia más ligada a la música clásica; el bandoneonista Leandro Ragusa, en cambio, está mucho más relacionado con el tango. Y de esa unión resultó algo que está más allá de la suma. Porque en este trabajo que marca el debut del proyecto, hay elementos del folklore europeo, del sonido del cabaret alemán de entreguerras, del estilo camarístico de sala de conciertos, del folklore argentino, de la música brasileña; y por supuesto de lo rioplatense.
Así dicho, podría pensarse que estamos frente a algo caótico, amontonado como si fuera un collage confuso. Pero pasa exactamente lo contrario. A partir de composiciones propias de Ruiz y Ragusa, y de arreglos grupales que adicionan bajo eléctrico, batería, fliscorno, clarón, contrabajo, clarinete, guitarra, violín, violoncello, flauta, percusión y voz, según las necesidades de cada pieza, el álbum suena compacto, coherente, uniforme,con un estilo bien definido. Valores agregados para este trabajo que merece la mayor atención, son la realización instrumental -tanto ellos como sus compañeros muestran amplio conocimiento de sus herramientas- y los arreglos que permiten sacar lo mejor de cada uno y combinar con eficacia momentos grupales y lucimientos solistas.
| Ricardo Salton |


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