30 de noviembre 2011 - 00:00

Duendes

El ritual. Los jugadores de Duendes se tiraron a la pileta tras vencer a La Tablada por un ajustado 26-23 en la final del Nacional de Clubes.
El ritual. Los jugadores de Duendes se tiraron a la pileta tras vencer a La Tablada por un ajustado 26-23 en la final del Nacional de Clubes.
Un Nacional de Clubes que contó con sólo dos fechas pero que tuvo a los mejores equipos disputando el título de mejor equipo de rugby del país, y esos cuatro equipos que animaron el certamen tienen la legitimación por parte de la familia ovalada de ostentar dicho crédito, y dentro de esta contienda, el Verdinegro supo aprovechar sus oportunidades al derrotar al campeón de la URBA en semifinales (SIC) y al campeón de Córdoba y bicampeón del Interior (La Tablada) para apuntarse una estrella más entre sus lauros.

Una temporada que será muy difícil de olvidar para la gente de Duendes, pues logró el bicampeo-nato del Litoral, llegó a la final del Interior y obtuvo el Nacional de Clubes; 24 partidos disputados, ningún empate y tan sólo 3 caídas (frente a Gimnasia y Esgrima de Rosario, Jockey Club de Rosario y La Tablada).

El sustento de estos años de gloria de Duendes es el buen trabajo que están haciendo en las divisiones juveniles, que en los últimos cuatro años le ha aportado al plan-tel superior una cantidad de jugadores de calidad posicionando al club entre los mejores equipos de Argentina. Los más chicos, como Jerónimo de la Fuente, Andrés Amelong e Ignacio Fantín, en su primer año en primera fueron acompañados por jugadores con mucha experiencia como el capitán Maximiliano Nannini, Simón Boffelli, Pedro Escalante y Román Miralles, quienes tuvieron la responsabilidad de guiar al equipo por los momentos complicados de la temporada que fue muy larga pero que al final tuvo su premio.

Una vez más Duendes es noticia, una vez más el humilde barrio de Las Delicias alberga al mejor equipo de rugby de Argentina, una vez más el rugby rosarino de clubes se encuentra en lo más alto.