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Duendes, siempre presente
El conjunto rosarino eliminó a Universitario de Tucumán y se metió en la final, donde se medirá con La Tablada
Rumbo al try. Juan Rapuzzi fue el jugador más destacado en la gran victoria de los rosarinos.
Tablada es un gran equipo, además es el campeón del año pasado, por eso va a ser durísimo. Tan difícil o más que ante los tucumanos, dijo Tomás Carrió, wing de Duendes. Y el chaqueño fue por más: Pero este Duendes está para hacerse fuerte en los momentos más difíciles, porque nunca nos rendimos.
Para ser finalista el conjunto dirigido por Gastón Conde y Camilo Boffelli superó a Universitario de Tucumán por 27 a
20. El score no refleja la paridad del trámite y batalla que mantuvieron ambos equipos.
En el comienzo se lo vio mejor a Universitario, bien plantado en defensa, presionando, no dejando hacer, controlando los avances del conjunto rosarino que no lograba profundizar sus movimientos. Y mostrándose efectivo para sumar cada vez que pisó las 22 verdinegras. El equipo tucumano se movía con cierta comodidad. Un scrum sólido le daba buena obtención, aunque no las tenía todas consigo en el line. Recuperando pelotas en el contacto, frustró más de un intento del Verdinegro. Por eso no extrañó, que avanzando con buen control y apoyo, empezó a liderar en el marcador.
Pero Duendes apenas dispuso de una oportunidad, sus backs atacando encontraron los espacios. Con buen despliegue, con dinámica y trabajando con tranquilidad dentro de la defensa empezaron a dar vuelta el resultado para irse al descanso más tranquilos. Y el arranque del complemento fue casi una continuidad del anterior.
Duendes con la pelota, ahora con viento a favor, adueñán-dose del terreno. A su favor jugó el descontrol y la indisciplina de los tucumanos.
El pie empezó a marcar diferencias en el tanteador, como para pensar en un partido casi asegurado. Sobre el final el Fantasma pasó momentos de zozobra pero el monarca del Litoral aguantó en defensa y logró el triunfo para pasar a la final.

