21 de septiembre 2011 - 00:00

Duraron poco indignados en Wall St.: desalojados

Luego de cuatro días de protesta contra el sistema financiero, la Policía desalojó ayer al grupo de activistas apostados frente a la sede de la Bolsa en Nueva York. Hubo otros tres detenidos.
Luego de cuatro días de protesta contra el sistema financiero, la Policía desalojó ayer al grupo de activistas apostados frente a la sede de la Bolsa en Nueva York. Hubo otros tres detenidos.
Nueva York - La Policía neoyorquina desalojó ayer por la fuerza el campamento instalado por decenas de manifestantes en Wall Street y detuvo a tres activistas, que increparon y se enfrentaron a los agentes después de cuatro días atrincherados para protestar contra la «avaricia» del sistema financiero. Los arrestos se suman a otros tres ocurridos el lunes por la noche y elevan a 13 el total de detenciones desde el sábado, cuando arrancó el movimiento Occupy Wall Street en la plaza Liberty, situada a una manzana de la Bolsa de Nueva York.

Los participantes en la concentración habían instalado decenas de carpas para resguardarse de la lluvia, pero un agente avisó primero por megáfono que tenían que abandonar la zona, y luego comenzaron a desmontar las estructuras y cubiertas de plástico. Varias personas discutieron con la Policía, que respondió con la detención de al menos tres manifestantes. Los detenidos fueron esposados e introducidos en furgones, mientras sus compañeros insultaban a los policías con frases como «¡El mundo entero está mirando!» o «¡Vergüenza!».

Quejas

Tras el desalojo, varios manifestantes se quejaron del exceso de fuerza e insistieron en que no había ninguna razón legal para sacarlos de la plaza, ya que según un vocero de Occupy Wall Street, se trata de un recinto privado y tenían permiso del dueño para quedarse allí. «Con la lluvia de anoche, pusimos carpas y toldos. La Policía empezó a sacar a la gente de las carpas sin hacer absolutamente nada. Querían disolverlo, y ya está», aseguró Nikky Schiller, una española de 37 años que hace meses formó parte en las protestas de los «indignados» en la Puerta del Sol, en Madrid.

La mujer dijo que a los gobernantes «les importa un comino que haya un movimiento que pida que las cosas mejoren. Es una pena porque es un movimiento global con una conciencia intelectual de poder cambiar estas cosas, la política, y quitar a los corruptos». Después de cuatro días de campamento en Wall Street, de unos 200 manifestantes se pasó a 50, pero no tienen intención de tirar la toalla e insisten en que se quedarán «durante meses» si es necesario.

«Nuestros números se redujeron, pero seguimos fuertes. Lo que nos hace quedarnos aquí es un deseo de tener un rol más fuerte en nuestra sociedad. Aquí todos somos importantes», opinó por su parte Jason Tschantre, un manifestante de 28 años. Este joven subrayó que «es hora de cambiar cómo funcionan las cosas. Hay demasiada desigualdad, demasiada acumulación de riqueza». Tschantre añadió que «esto va a seguir hasta que las cosas cambien. Todos estamos inspirados por lo que pasó en España y en Oriente Medio, creo que esto está totalmente conectado, el espíritu esta aquí. Las semillas de la Primavera Árabe están llegando a Nueva York».

Occupy Wall Street, según su página web, sostiene que Estados Unidos, la mayor economía mundial, puede solucionar la crisis global pero jamás lo hará mientras «la avaricia de las compañías y la corrupción de los políticos determinen la política» del país, y por eso clama contra el «golpe de Estado» de los mercados financieros.

Agencia EFE

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