14 de julio 2022 - 00:01

EE.UU.: la inflación se dispara, complica a Biden y fuerza a la Fed a arriesgar más con la tasa

Siguió pesando con fuerza el costo de la energía debido a la guerra en Ucrania, que no da señales de ceder. El presidente defendió sus políticas y teme por la suerte de su administración en las elecciones de noviembre. Analistas apuestan a una inminente suba de 100 puntos básicos del costo del dinero.

BRETE. Los consumidores estadounidenses se enfrentan a un nivel de inflación desconocido en más de cuatro décadas, que se ceba especialmente en los combustibles y los alimentos, ítems clave de la canasta básica.
BRETE. Los consumidores estadounidenses se enfrentan a un nivel de inflación desconocido en más de cuatro décadas, que se ceba especialmente en los combustibles y los alimentos, ítems clave de la canasta básica.

Washington - La inflación en Estados Unidos se disparó 1,3% en junio y alcanzó al 9,1% interanual, un récord desde noviembre de 1981, impulsada por el aumento explosivo del precio de la nafta, informó ayer el Departamento de Trabajo. La novedad impactó de inmediato en los mercados globales, irradiando una ola de pesimismo, y llevó a los especialistas a vaticinar una mayor agresividad de la Reserva Federal den su política de incremento de las tasas de interés.

El incremento fue mayor que el de mayo –1%, 8,6% interanual– y superó las proyecciones del mercado, ya que un consenso de analistas encuestados por Bloomberg había apuntado a un índice de precios al consumidor del 1,1% y 8,8%, respectivamente.

La cifra supone un nuevo golpe para el Gobierno del presidente Joe Biden, que lleva varios meses intentando frenar la inflación y enfrentará en noviembre cruciales elecciones de mitad de mandato, en las que estará en juego el control del Congreso y de numerosas gobernaciones. Según una encuesta reciente, el 64% de los votantes demócratas no quieren que pelee por la reelección en 2024.

Nafta y comida

El principal motor de la tendencia fueron los precios de la energía, que se incrementaron 41,6% en los últimos doce meses, lo que supone su mayor alza desde abril de 1980.

Según la Agencia de Energía de Estados Unidos (EIA), el precio promedio de la nafta en Estados Unidos superó el mes pasado los 5 dólares por galón (unos 3,8 litros), un valor nominal sin precedentes.

Los precios de los alimentos, en tanto, experimentaron su mayor alza desde febrero de 1981, con aumento de un 10,4% en un año.

Ambos rubros han registrado una fuerte escalada debido a la inestabilidad generada por la invasión rusa a Ucrania en febrero.

Además de erosionar el poder adquisitivo de los estadounidenses, el alza de la inflación representa una amenaza para el crecimiento pues el consumo es el principal motor de la mayor economía mundial. Asimismo, golpea la popularidad de Biden, a pocos meses de las elecciones de medio mandato.

“Si bien el registro de la inflación general es inaceptablemente alto, también está desactualizado”, se defendió el presidente en un comunicado. “Estas cifras no reflejan el impacto total de casi 30 días de caídas de los precios de la nafta”, subrayó.

Tasas

Los analistas aumentaron ayer sus apuestas a que la Reserva Federal podría ofrecer un aumento de la tasa de interés mayor que el esperado.

El consenso apuntaba hasta ahora a un aumento de la tasa de referencia de 75 puntos básicos en la próxima reunión del Comité de Política Monetaria del 26 y 27 de este mes, luego de un incremento de tamaño similar en su último encuentro en junio. Ahora, sin embargo, los operadores de futuros vinculados a la tasa de política monetaria de la Fed valoran una probabilidad de más del 40% de un aumento de 100 puntos básicos.

La leve disminución de la llamada inflación núcleo, que excluye los precios de los alimentos y la energía, al 5,9% en los 12 meses a junio desde el 6% a mayo es menor de lo que esperaban los economistas. Ofrece, además, poco consuelo al presidente de la Fed, Jerome Powell, quien probablemente se centre más bien en el continuo aumento de la llamada inflación general.

Esas presiones sobre los precios están avivando la preocupación de que si la Fed no comienza a controlar la inflación pronto, las expectativas de las empresas y los consumidores de una tasa tórrida de aumentos de precios futuros podrían afianzarse, lo que obligaría al banco central a actuar de manera aún más agresiva.

“Realmente empuja a la Reserva Federal aun más al rincón en el que ha estado operando. Necesita aumentar las tasas rápidamente y necesita hacerlo en grandes proporciones”, dijo Chris Zaccarelli, director de inversiones de Independent Advisor Alliance. “Desafortunadamente estábamos buscando buenas noticias y estas no son buenas noticias”.

Recesión

El aumento de la inflación y la probable respuesta de la Fed en su intento de sofocarla aumenta la probabilidad de que el banco central frene con demasiada fuerza y lleve a la economía a la recesión, según un número cada vez mayor de analistas.

“Para la Fed, esta última lectura está muy lejos de ser una ‘evidencia convincente’ de que la inflación está bajando”, dijo Gregory Daco, economista jefe de EY-Parthenon. “En general, creemos que la economía de Estados Unidos se encamina hacia una leve recesión”.

La Fed comenzó a endurecer la política monetaria en marzo y ya elevó su tasa de referencia de préstamos a un día en 1,5 puntos porcentuales. Los mercados financieros ahora predicen que la tasa alcanzará el rango de 3,5%-3,75% para fin de año, por sobre lo que pronosticaron las propias autoridades de la Fed hace solo tres semanas.

Hasta ahora, un mercado laboral muy ajustado ha resistido esas rápidas subidas de tasas, y el desempleo se mantiene en el 3,6%, cerca de un mínimo histórico.

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