- ámbito
- Edición Impresa
Efecto Milani: remueven al jefe de inteligencia del Ejército
• ES SEÑALADO COMO MILANISTA.
• SIGUE EL AJUSTE QUE DISPUSO MACRI EN LAS FUERZAS
La decisión de Julio Martínez se conoció casi al mismo tiempo que el juez Daniel Rafecas procesara al exjefe del Ejército por enriquecimiento ilícito. Se acerca un momento crítico del año: los ascensos en las fuerzas están en juego en el Senado.
César Milani y José Arce
La situación ponía incómodo al número 1 del arma, teniente general Diego Suñer. A diario basculaba entre las presiones de los generales para sostener a Arce y las señales del Poder Ejecutivo de desplazar al "milanismo".
La coyuntura de fin de año que trae consigo la elevación de los pliegos de ascenso de las tres fuerzas a la Comisión de Acuerdos del Senado más la instrucción de achicar el número de las cúpulas dio la oportunidad para la salida de Arce.
Suñer pidió audiencia a Martínez y ensayó una defensa de Arce basada en la "institucionalidad" y que no era otro que el jefe del Ejército quien debía seleccionar a sus colaboradores. Parecía desconocer que fue el propio Macri, al comienzo de su gestión, quien solicitó a Gustavo Arribas, titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), órgano superior del sistema de inteligencia nacional, tomar el control del área y oxigenar los cuadros de personal.
La AFI contaba con información de una auditoría de Defensa que revela más de 450 incorporaciones al plantel de inteligencia del Ejército entre 2015 y 2016. Al número se agregan contratados que en muchos casos no tienen una función justificable.
Gallardo, un hombre de Infantería perteneciente a la promoción 115, debutará con una hoja de ruta complicada, sanear las filas de agentes simpatizantes del milanismo y reorganizar la inteligencia del Ejército. La partida de Arce satisfizo también los embates de Elisa Carrió, que siempre cuestionó la gestión de Milani y denunció que bajo su comando se hacía inteligencia interna, prohibida a los militares.
La limpieza de civiles supernumerarios en inteligencia también está alineada con el blanqueo del salario de las Fuerzas Armadas dispuesto por el Gobierno en junio pasado. Como los uniformados, los agentes civiles de inteligencia castrense cobraban en negro (vía suplementos no remunerativos) los aumentos de sueldo que se otorgaban. Hubo una catarata de demandas hasta que la gestión Macri implementó un plan de blanqueo paulatino, que fue elaborado por el subjefe de Gabinete, Gustavo Lopetegui, junto con las autoridades de Defensa.


Dejá tu comentario