22 de febrero 2010 - 00:00

El agua movió la interna PRO y agitó a oposición

Diego Santilli
Diego Santilli
Mauricio Macri arribó anoche a la Ciudad de Buenos Aires, de la que había partido el jueves para continuar unas vacaciones en cuotas, y así calmó a la tropa que le reclamaba su presencia tras otra tormenta que complicó a los vecinos de la Capital Federal. Para su alivio, si los anegamientos son recurrentes en la Ciudad, ya parece un sino que las inundaciones históricas encuentren a los jefes de Gobierno fuera del distrito. De eso puede dar cuenta el ex vicejefe porteño Enrique Olivera, quien en más de una oportunidad debió lidiar con los vecinos ya que Fernando de la Rúa se encontraba en viajes protocolares. Tampoco se salvó Aníbal Ibarra, quien asumió el primer puesto de jefe porteño en agosto de 2000 y enero de 2001 lo sorprendió una de las lluvias más abundantes en la grilla de los meteorólogos, en enero de ese año, cuando estaba en Brasil, también haciendo gala de una visita oficial.

Macri usó el twiter y mucho el teléfono durante el viernes para comunicarse con el secretario de su Gobierno, Marcos Peña, integrante de un improvisado comité de crisis ampliado que mantuvo como protagonistas al jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, y al ministro de Espacio Público, Diego Santilli. La ausencia de Macri dejó ventaja a esos dos funcionarios que compiten en la carrera 2011 por ser los sucesores al principal sillón de la Capital Federal.

Macri sabe de los sueños de esos dos aspirantes y también de otros dentro de su staff y deja que ensayen sin obstáculos. Al parecer desde la irrupción del ex legislador porteño Santilli al gabinete de la Ciudad, quienes se inclinan por una candidatura de R. Larreta dentro del macrismo se sienten incómodos con tanta foto circulando, del ministro, especialmente en su campaña contra los mosquitos que trasmiten dengue. Esa suerte de celos habría motivado que la semana pasada, Rodríguez Larreta saliera a producir su propia fotografía atacando a los insectos, pero en una villa de emergencia y junto a otra ministra, es decir, sin que participara Santilli de esa movida. Seguramente en PRO, que todo lo miden en encuestas, tendrán monitoreada la suba de puntos que dan las fumigaciones. A todo eso, la otra ala competitiva, que adhiere a la postulación de Gabriela Michetti, se encontró sin candidata durante la lluvia, ya que no es más funcionaria del Gobierno porteño y está abocada a sus tareas legislativas.

Licitación

Macri recuperará presencia hoy, para lanzar una licitación para la construcción de la sede central del Banco Ciudad de Buenos Aires, en un predio de Parque Patricios. Anoche ya repasaba cuánto pesa en su gestión la furia de vecinos que durante el fin de semana organizaron minipiquetes para protestar por la falta de luz.

Dentro del PRO hay quienes ya le apuntaron a los funcionarios que no es necesaria una ley para aumentar los subsidios a los inundados, sino un decreto de autoría de Macri, ya que la norma no fija el monto de la ayuda. Le dicen, además, que cree inmediatamente un fondo especial, pero se sabe cuán celoso de las cuentas es el jefe porteño.

La oposición, en cambio, lo espera para propalar medidas simpáticas, pero de impacto presupuestario. Ya lo anunció el titular del bloque PJ, Diego Kravetz, quien presentará un proyecto para que los vecinos afectados no paguen las tasas de impuesto inmobiliario municipal (ABL) hasta que se termine la construcción del aliviador del arroyo Maldonado y que también se exima a los comerciantes damnificados con el pago del Impuesto a los Ingresos Brutos, el principal recurso de la Ciudad.

Los inconvenientes provocados por la lluvia siguieron el fin de semana alentando a la oposición a criticar al macrismo, pero además se desató una interna dentro del radicalismo porteño, cuando el vice partidario, Marcelo Montero, aventuró que denunciará judicialmente a Macri por mal desempeño. Salió a diferenciarse no sólo el titular del Comité Capital, Carlos Mas Vélez, sino también el integrante del nuevo bloque UCR, de la Legislatura, Rubén Campos. Coincidieron en que «lo de Montero es una apreciación personal que no se discutió en el partido».

Dejá tu comentario