15 de febrero 2017 - 00:00

El Aissami, un chavista radical con nexos con el narcotráfico

El abogado, de 42 años, tuvo un ascenso vertiginoso dentro del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). El Departamento del Tesoro lo acusa de facilitar el envío de grandes cargamentos de drogas, vía aérea y marítima desde su país, además de proporcionar protección a traficantes.

PUÑO DE HIERRO. La oposición y chavistas de la disidencia afirman que el vicepresidente Tareck El Aissami promueve la represión.
PUÑO DE HIERRO. La oposición y chavistas de la disidencia afirman que el vicepresidente Tareck El Aissami promueve la represión.
Caracas - El vicepresidente de Venezuela, Tareck El Aissami, incluido por Estados Unidos en su lista de narcotraficantes, es un abogado de 42 años que se confiesa "radicalmente chavista" y que es visto como la mano de hierro del Gobierno de Nicolás Maduro.

De origen sirio-libanés, El Aissami captó la atención del fallecido líder Hugo Chávez (1999-2013) cuando era un impetuoso dirigente universitario, lo que lo llevó a transitar una carrera meteórica que fue coronada el 4 de enero, con su nombramiento a la vicepresidencia. Y aunque tacha las sanciones estadounidenses como una "infame y miserable agresión", también las considera un "reconocimiento" a su condición de "revolucionario antiimperialista". "Ahora con más fuerza haremos irreversible nuestra revolución", juró este martes, remarcando que su moral está "intacta".

La medida del Tesoro norteamericano prevé el congelamiento de los bienes que pueda tener en Estados Unidos y la prohibición a ciudadanos y empresas de ese país de hacer negocios con él. En concreto, se lo acusa de estar detrás de cargamentos de droga enviados desde Venezuela a México y Estados Unidos mientras se desempeñó como ministro de Interior (2008-2012) y gobernador del estado Aragua (2012-2017).

Asimismo, las sanciones reavivan las sospechas que ya lo rodeaban desde que el diario The Wall Street Journal publicó en 2015 que era investigado por estos mismos motivos.

En un comunicado John E. Smith, director interino de la Oficina para el Control de Bienes Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), el funcionario fue incluido en la lista negra tras una "investigación de varios años". "En resumen, El Aissami recibió dinero por facilitar el transporte de narcóticos propiedad del narcotraficante venezolano Walid Makled García", actualmente preso, señala la OFAC en un documento.

El comunicado de OFAC agrega sobre El Aissami: "También está vinculado a la coordinación de envíos de narcóticos al violento cartel mexicano Los Zetas, así como a la protección del capo narcotraficante colombiano Daniel Barrera Barrera y del narcotraficante venezolano Hermágoras González Polanco".

Por su parte, el secretario del Tesoro norteamericano, Steve Mnuchin, reveló que las sanciones impuestas al vicepresidente de Venezuela resultaron en la congelación de "decenas de millones de dólares" en sus activos bajo jurisdicción estadounidense.

Muy cuidadoso de su apariencia física (en los actos oficiales luce impecables trajes y siempre está bien peinado), El Aissami es por ley el potencial sucesor de Maduro si éste no pudiese completar su período (2013-2019). "Que no nos distraigan estas miserables provocaciones. Nuestra principal tarea es acompañar a Nicolás Maduro en la recuperación económica", afirmó, para no dejar duda una vez más de su "lealtad" al mandatario, quien enfrenta un fuerte rechazo popular.

"El Aissami es un hombre de absoluta confianza del presidente Maduro y también lo era de Chávez", recordó Juan Barreto, exalcalde chavista de Caracas. Fue parlamentario en 2005, viceministro de Seguridad Ciudadana entre 2007 y 2008, y después ministro del Interior y gobernador de Aragua. Tras su nombramiento como vicepresidente prometió llevar al chavismo a un reencuentro "con el pueblo" para defender "el legado" del difunto gobernante, de cuyo ideario se declara un seguidor radical.

Las encendidas arengas de su época universitaria dieron paso a un tono pausado en sus discursos, pero dirigentes opositores como el diputado Luis Florido lo definen como "el rostro de la represión" y aseguran que las violaciones de derechos humanos aumentaron durante su gestión ministerial.

Cliver Alcalá -militar retirado que participó en el fallido golpe de Estado encabezado por Chávez en 1992, pero crítico de Maduro- alertó sobre la línea dura del vicepresidente, con "abusos y persecución por pensar distinto". De hecho El Aissami encabeza desde el 10 de enero un "Comando Antigolpe", cuyas actividades llevaron a la cárcel a media docena de adversarios del Gobierno acusados de conspiración. Uno de sus colegas en esa ofensiva es el general Néstor Reverol, ministro de Interior y Justicia, y exjefe de la Guardia Nacional, quien en agosto pasado fue acusado en un tribunal federal de Nueva York de recibir pagos de narcotraficantes.

Agencia AFP y Ámbito Financiero

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