21 de septiembre 2011 - 00:00

El Banco Mundial repartió castigos (también caricias)

La Argentina recibió ayer elogios, pero también críticas de parte del Banco Mundial. El economista jefe de la institución para América Latina y el Caribe, Augusto de la Torre, consideró que el país «fue uno de los que mejor se recuperó luego de la crisis de 2009. Pero al mismo tiempo consideró que tiene «menos capacidad de resistencia para hacer frente a shocks externos» en relación con otros mercados de la región.

El ecuatoriano presentó ayer un informe especial en las vísperas del inicio de la tradicional reunión del FMI y el Banco Mundial en Washington. El trabajo procuró establecer cuáles son los beneficios para la región de la mayor relación que en los últimos años estableció con China y si resulta suficiente como para quedar al margen de la crisis internacional. «Lamentablemente la región no puede quedar totalmente desacoplada de lo que sucede en Europa o Estados Unidos, pero hay algunos países que se pueden proteger mejor que otros», consideró.

En el grupo de los que están mejor parados para amortiguar los efectos de la crisis mencionó, entre otros, a Brasil, Chile, Uruguay, Perú y Colombia. «Al trabajar con metas de inflación, se tienen más alternativas para hacer frente a los shocks que llegan de afuera. La mayoría estuvo subiendo las tasas en los últimos 15 meses, por lo que ahora tienen espacio para bajarla», ante el agravamiento de la crisis que se está dando en Europa. Aunque no la incluyó en el listado, consideró que la Argentina «no tiene el mismo espacio desde el punto de vista monetario que otros países».

Brasil y otros países sufrieron en las últimas semanas importantes devaluaciones para evitar que la crisis internacional le quite competitividad a su producción. La baja de tasas fue una de las medidas que permitieron la depreciación de las respectivas monedas, como sucedió con el principal socio del Mercosur. Sin embargo, la Argentina tiene otra realidad: el Banco Central se vio obligado a subir las tasas para enfrentar una creciente fuga de capitales. Y -a diferencia de sus vecinos- tuvo que suavizar el ritmo de devaluación por el mismo motivo.

Pero además De la Torre tuvo tiempo para elogiar. Y dijo que la Argentina estuvo entre los que más rápido salieron de la crisis global de 2008 por el buen desempeño en sectores clave como el agro y los servicios. Estas fueron otras consideraciones del economista del Banco Mundial en referencia al impacto de la crisis de los países desarrollados en América Latina: 

  • El crecimiento para América Latina será inferior en 2011 que el año pasado y la tendencia a la desaceleración continuará el año que viene. Este fenómeno se iba a dar de todas maneras, pero se profundizó por la crisis de afuera. 

  • Se da un fenómeno muy especial. El riesgo que hoy perciben los inversores de países como Brasil, Colombia, México o Perú está por debajo del riesgo que ven en Francia. Y en el caso de Chile, está al mismo nivel que Alemania. 

  • Si la crisis deriva en un nuevo escenario parecido a la caída de Lehman Brothers, será imposible que la región se desacople de lo que pase en los países desarrollados. 

  • El riesgo al proteccionismo está siempre presente en momentos de crisis. Pero lo que puede resultar bueno para un país en particular, termina siendo malo con el conjunto. El mundo precisa más comercio, no menos. 

  • La pregunta es si la relación con China puede ser una palanca para absorber el shock. Claramente es positiva la conexión por la compra de bienes vinculados a los productos primarios, pero no ayudó para que aumente la inversión en relación al PBI, que se mantiene en niveles promedios al 20% para la región. 


  • Un aspecto interesante para América Latina es que si bien depende de la exportación de productos primarios, los países fueron agregando valor a esta producción, tanto en lo que se refiere al sector agropecuario (por ejemplo, a través del biodiésel en el caso argentino) como en el caso de los minerales.
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