27 de julio 2011 - 00:00

El Calcio, sospechado

Un total de 18 clubes, dos de Serie A y tres de la B, y 26 personas quedaron bajo proceso de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) por un escándalo de corrupción que amenaza con enviar a Atalanta a segunda categoría.

Las 32 páginas del dictamen acusatorio del fiscal de la FIGC, Stefano Palazzi, van de la violación de lealtad deportiva a asociación por ilícito deportivo, con penas que incluyen hasta tres años de suspensión para el caso de Cristiano Doni, capitán y símbolo del Atalanta. El club, que ascendió la última temporada, podría volver a la B acusado de posible arreglo de resultados en sus partidos ante Piacenza y Ascoli. Chievo es el otro club de Serie A bajo la mira, aunque con cargos menores.