13 de noviembre 2009 - 00:00

El calor rosarino se disfruta en el Paraná

El calor rosarino se disfruta en el Paraná
Desde hace ya varios años, Rosario está mostrando un crecimiento destacado en lo que hace a calidad de servicios turísticos y en la creación de nuevos espacios para el disfrute de la familia. Y los rosarinos se muestran como orgullosos anfitriones o incluso como turistas en su propia ciudad, redescubriendo parques, más de once museos, espacios diseñados para los más chicos y la variada oferta gastronómica. Con escala humana, Rosario remite a muchas ciudades turísticas del mundo. Se puede encontrar arte en una esquina, en las calles, en los museos y en muchos sitios que tal vez no fueron concebidos para ese fin, arte en todas sus expresiones. Sitios que tal vez se prestaron a esta especie de empuje colectivo que los rosarinos sin quererlo, sin haberlo concebido como tal, los empezó a identificar.

Visitar los barrios, cada uno con las características típicas de la inmigración y la formación de esta ciudad tan particular puede ser una atractiva forma de conocer parte de esta historia de la Argentina, su desarrollo arquitectónico y sus mitos urbanos. Se impone la infaltable visita al ícono más representativo de Rosario: el Monumento Nacional a la Bandera, único en el país y que es visitado diariamente por cientos de turistas de todas partes del mundo. Durante el verano, la atención se dirige principalmente a la zona del río Paraná y las islas. El corazón del barrio la Florida ofrece una magnífica vista tanto del Puente Rosario-Victoria como del centro de la ciudad. En verano, se puede arribar al lugar viajando en la Línea de la Costa del transporte urbano. Área pública sobre la ribera del Paraná, Costa Alta es un eje de esparcimiento al norte del balneario la Florida, que permite descubrir un sector del río Paraná oculto durante años para los vecinos de la ciudad. Este espacio comprende un sendero peatonal de más de 600 metros de largo, denominado Paseo del Caminante, que conecta las calles Fontanarrosa y Galicia con la Bajada Escauriza. Allí se encuentra un muelle fijo en forma de T que se interna aproximadamente 50 metros en el río, destinado a las lanchas que se dirigen a las islas y con capacidad para que operen en forma simultánea cuatro embarcaciones.

Hay instalado un ascensor con capacidad para 30 personas que no sólo permite el ascenso y descenso al sector del Paseo del Caminante y del muelle, sino que su estructura posibilita descubrir una visión privilegiada de la ciudad, del río y las islas.

Playas

A pocos minutos del centro y de la zona norte de Rosario se pueden disfrutar las magníficas playas de las islas y bancos de arena del Alto Delta del Paraná. Los traslados parten desde embarcaderos habilitados.

Frente a la ciudad, el visitante encuentra el lugar ideal para visitar las islas y el sol con playas de arena y paradores, donde se puede jugar y practicar deportes. También hay restoranes y bares.

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