13 de abril 2011 - 00:00

El cartel más sangriento

Los carteles mexicanos de la droga han encontrado en los últimos años un lucrativo negocio en el secuestro de inmigrantes.

El caso más claro es el de los Zetas, grupo mafioso creado por unos 40 desertores de los cuerpos de élite de contrainsurgencia del Ejército mexicano.

Comenzaron a finales de la década de 1990 como el brazo armado del cartel del Golfo, entonces dirigido por el ahora convicto Osiel Cárdenas.

Los Zetas rompieron a comienzos de 2010 con sus antiguos aliados y comenzaron a disputarles el territorio en una encarnizada lucha que ha dejado cientos de muertos.

Según observadores, los Zetas van ganando ese combate y ya controlan amplias áreas del estado norteño de Tamaulipas.

El cartel es considerado el más violento de México y el de más rápida expansión. Sus tentáculos llegan ya a Guatemala y a El Salvador.

Ha sido acusado de las mayores atrocidades en medio de la campaña antinarco iniciada en diciembre de 2006 por el presidente Felipe Calderón, como la matanza de 72 inmigrantes, centroamericanos en su mayoría, en agosto del año pasado en Tamaulipas.

Es dirigido por Heriberto Lazcano Lazcano, apodado «el Lazca» o «el Verdugo», de quien se dice posee un enorme arsenal de granadas, armas automáticas y lanzagranadas.

Las autoridades estiman que los Zetas están integrados por unos 10.000 miembros, pero que en su mayoría son pequeñas bandas afiliadas en distintos estados que pagan cuotas para operar con la protección del cartel.

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