A los 35 años, venció a Rafael Nadal en Australia y se quedó con su 18° Grand Slam.
Luego de seis meses sin actividad por una lesión en la rodilla derecha y a los 35 años, Roger Federer volvió al circuito y ratificó por qué es considerado el más grande de la historia. En el Melbourne Park, y ante más de 15.000 espectadores, El suizo concretó su retorno soñado, al vencer, en uno de los clásicos del tenis posmoderno, a Rafael Nadal por 6-4, 3-6, 6-1, 3-6 y 6-3 en tres horas y 38 minutos de juego y conquistar el Abierto de Australia, su 18° título de Grand Slam. El exnúmero uno del mundo se impuso en el primer Major de la temporada luego de siete años y a cinco de su último Grand Slam, Wimbledon 2012, para agigantar la leyenda, acaso del mejor de todos los tiempos.
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Plenamente recuperado de las lesiones de rodilla y espalda que amenazaron con poner fin a su carrera, Federer afirmó que estaría igual de feliz aún si hubiese perdido la final ante Nadal, también de vuelta en los primeros planos. "Sigue jugando Rafa, sigue haciendo todo lo que haces. El tenis te necesita. Sé que en el tenis no hay empates, pero si los hubiese, sería un honor compartir el trofeo contigo", aseguró el campeón. Y agregó, en alusión a los problemas físicos que marginaron a ambos en la segunda mitad de 2016: "Ninguno de los dos pensábamos que podíamos llegar a esta final, pero estamos aquí después de tantos meses".
"Roger se merecía el título un poquito más que yo", respondió a su vez Nadal, que tuvo el partido en sus manos en el último set, pero terminó cayendo por tercera vez en la final de Australia, donde le había ganado la final a Federer en 2009 y lo había superado también en las semifinales de 2012 y 2014. Nadal, de 30 años, domina ahora 23-12 su duelo individual contra Federer, que lo aventaja a su vez 18-14 en títulos de Grand Slam. La lista top sigue con Pete Sampras (14) y Novak Djokovic y Roy Emerson (12). Su último Major databa de hace 1.666 días, cuando se quedó con la final de Wimbledon, el 8 de julio de 2012, ante el escocés Andy Murray, hoy líder del ranking mundial.
"Vengo desde hace veinte años a Melbourne, siempre me divertí. Ahora lo hace también mi familia", expresó Federer, padre de cuatro hijos: los mellizos Chalerne Riva y Myla Rose, de 7 años, y Leo y Lenny, de 5. Residente en el pequeño pueblo suizo de Wollerau, Federer había quedado afuera del top ten a fines de 2016, lesionado, después de catorce años en la cima, en una carrera que incluye además 28 finales de Grand Slam, con 18 triunfos. Ayer jugó su partido número 100 en Melbourne, con 87 triunfos y 13 derrotas y revirtió su racha negativa, pues Nadal le había ganado seis de las últimas ocho finales de Grand Slam.
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