"Mi vida política la debo dar por agotada". Con esas palabras Alberto Ruiz-Gallardón (foto) terminó su carrera dentro del Partido Popular (PP), de la mano del proyecto de ley de aborto más duro en 30 años. Su plan sorprendió a la mayoría de los españoles, que recordaba al dirigente como "un progresista" dentro de la fuerza conservadora. Eran tiempos en que ocupaba la alcaldía de Madrid (2003-2011), cuando incluso obtenía votos de la izquierda y llegó a soñar -para muchos con gran probabilidad- con la jefatura del Gobierno. Sin embargo, su alineación con el sector más ortodoxo del partido en defensa de una reforma considerada innecesaria por la mayoría del PP acabó con sus planes.
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